"Espinete, ¿te vienes a la panadería de Chema?"
Don Pimpón, 1985


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9/17/2024

Mentiras arriesgadas o el retorno al pueblo de Pili Grossa

Ayer, mientras nos hacíamos la pedicura mutuamente, mi prima Pili Grossa filosofaba sobre el peligro de las mentiras, aun cuando son bienintencionadas. "Sin ir más lejos", me decía, "un vendedor de artilugios de cocina a domicilio con el que había flirteado me llamó después de ocho meses de venderme un cortacanapés eléctrico, y me ofreció una cita de 4 de la tarde a 10 de la noche."
Pili ni siquiera recordaba su rostro "solo algunas pecas traviesas", me dijo, y el hecho de que andaba liada con un polémico crítico cultural le hizo pensarse si quedar con él o no. "Como seis horas me parecían too much, le dije que lo ajustábamos a treinta minutens porque estaba viviendo ahora con mi tía Reme, la del pueblo. En el propio pueblo. Aunque tú y yo sabemos que nunca he salido de esta ciudad". Le propuso quedar a tomar una horchata junto a la estación de autobuses (que Pili no había utilizado en la vida) para volverse luego al pueblo que no existía. A cuidar a la Reme. Que tampoco. 
La conversación en torno a estas trolas se desarrolló de la siguiente manera:

Pili y el vendedor de utensilios durante la conversación en torno
a las trolas, donde Pili se cambia de modelo y peluca varias veces
Vendedor: Te llevaré luego al pueblo.
Pili: No, si está lejísimos.
Vendedor: No tengo nada que hacer.
Pili: Yo sí. Acostar a mi tía.
Vendedor: La acostamos juntos.
Pili: Debo ir en bus.
Vendedor: Soy tu chófer.
Pili: (en el pensamiento: tú lo flipas) Debo usar el abono, que caduca.
Vendedor: Lo renovamos.
Pili: Una horchata y ya otro día, si eso.
Vendedor: Como veas.
Pili: Cristalino como el agua. Media horita.
Vendedor: Ya veremos...
Se encontraron en la horchatería. El tipo casi se cae de culo al ver su bronceado y Pili se llevó una grata sorpresa. Era fornido y decía disparates sin parar, justamente su tipo. Hicieron gárgaras y se metieron pajitas por las narices al estilo gilipollas, practicaron el moonwalker recordando la infancia y hasta hicieron el "ay que sí, que no, que síiiiii" al ir a darle el dinero al camarero por las horchatas.
Por principios y más bien por ocultar su trola inicial, Pili se despidió fastidiosa para irse al bus. Él insistió con lo de llevarla al pueblo, pero ella, que no. (¡A dónde iba a llevarla!) "Pues te acompaño al autobús". Pili dudó si confesar que no había ni pueblo ni tía, pero su orgullo la hizo continuar hacia la plataforma cuatro, por decantarse por una. 
Paco y Pili, despidiéndose de modo informal
en la Estación de Autobuses de Moncloa

El cielete vendedor no se le despegaba "¿Es ese?", la preguntó, y ella asintió sin más. VILLAMANRIQUE DE TAJO. "Ese es, tú vete, que ya me subo yo". "Quiero decirte adiós y verte ir. Es romántico". Tenía una sonrisa encantadora, por algo le compró el cortacanapés en su día, que era un churro. 
Pili quería volver a verle, así que  siguió con el teatro por no quedar mal y tuvo que subirse al bus hacia Villamanrique, pagar cinco con diez, y ponerse en la ventana para que Paco la viese bien. 
El bus arrancó y ella mantenía una sonrisa de Gioconda que encerraba tacos muy fuertes y preguntas como "¿qué cojones hago aquí? o ¿Seré gilip...?"

3/22/2024

Cartelera cultural: El largo viaje a Bordó

Título: El largo viaje a Bordó
Género: Histeria
Duración: el largo viaje
Director: Jesús Calleja
Idioma: español con subtítulos cuando habla gente local
Reparto: El mismo elenco que en La Casa de Papel
Banda sonora: Day tripper
Productora: S-ALSA

Rhonda y Klaus se conocen en la performance de un famoso performer y terminan performando juntos en una cama de 1'90. El encuentro los sume en una nebulosa de enamoramiento y se lanzan a ir de viaje a Burdeos en el puente de la Almudena. Sin embargo, Klaus pone una difícil condición: pronunciar Bordeaux como los franceses, es decir, "Bordó". Este duro reto no lo consiguen hasta el puente de mayo, porque Rhonda tiene dificultades con los idiomas y Klaus tiene frenillo en la lengua. 

El 1 de mayo a las 7 de la mañana cogen un autobús a Donosti que llega a su destino a las 8 de la tarde, después de parar en todas las gasolineras, pueblos y capitales de provincia del país. Rhonda está desfallecida pero Klaus la anima diciendo que quedan solo tres horas de camino y que a las 11 de la noche estarán performando en su apartahotel de Bordó. 

Rhonda y Klaus, en el primer área de servicio
a 1 km de San Sebastián, ignorantes de lo que se
les venía encima

La ilusión se desvanece cuando suben al nuevo autocar y descubren pegatinas del mundial 82 aún pegadas en las ventanas, asientos rajados de hace cien años, y olor máximo a humanidad. La carraca parte de la estación de autobuses y kilómetro y medio más allá se detiene a repostar en un área de servicio. "ARRETE" dice el conductor tan contento, indicando que se bajen todos a cenar. Los pasajeros bajan sin dar crédito y abren las tarteras a regañadientes. Dos hipsters pamplonicas se acercan a los protagonistas para felicitarles por su atractivo y confiesan que se apearán en Bayona. Klaus se  burla preguntándoles por qué no han ido directamente desde Pamplona, y ellos tienen que confesar que haciendo aquel cambio en Donosti ahorraban 7 euros. Rhonda pellizca a Klaus en la nariz por su arrogancia y su relación peligra durante unos minutos de película, hasta que vuelven al autobús y se reconcilian, acurrucándose entre niños que berrean y abuelas que reparten cuscús. 

Al rato, el autobús hace parada en un pueblo vascofrancés, Rillete de Goritzia, donde queda atascado en una callejuela del casco urbano. Varios tipos con chapela francesa salen a reconducir el vehículo, desmontando a pelo, para ello, parte de la carcasa delantera de 1986, que se queda de recuerdo en el pueblo. Tan campante, el bus destartalado parte de nuevo, para llegar a las dos de la madrugada a Bayona. Varias personas aplauden y los navarros bajan desesperados y besan el suelo, como el Papa. Klaus aún es capaz de soltarles alguna mofa por torpes y uno de los hipsters se venga, gritándole "hemos dicho antes que erais atractivos, pero la verdad es que solo lo es ella". Klaus se queda descompuesto y deja que Rhonda le consuele prometiéndole performances novedosas a su llegada a Bordó.

Rhonda y Klaus, aterrorizados en el
autobús del infierno,  pintados con acuarela
por el pasajero de delante
Cuando parece que ya solo queda ponerle música a un final redondo, el conductor del bus es incapaz de salir de Bayona, y vaga por sus calles tratando de encontrar la salida, generándose una nueva escena terrorífica: tira por un sendero que se estrecha y el bus vuelve a quedar atrapado en mitad de un enorme y frondoso bosque francés. Una mujer libanesa llama a sus papás para despedirse, dos hombres tratan de cargarse al conductor, los bebés -hay varios- vomitan al mismo tiempo. Rhonda y Klaus solo le dan al amor. Varias pasajeras vascuences bajan a resolver el tema, y acaban desmontando la carcasa trasera, lo que les da una nueva oportunidad de salir de allí. 

La escena final es la de un autobús con el aspecto de un amasijo de hierros llegando a Bordó a las siete de la mañana, lleno de gente deshidratada y en pánico. En los créditos finales, escenas de los navarros enrollándose en los parques de Bayona, Rhonda y Klaus teniendo un accidente de bicicletas de alquiler y performando incansablemente, la chica libanesa discutiendo con su anciano padre, el conductor siendo llevado con camisa de fuerza por las autoridades, y los protagonistas de nuevo volviendo, esta vez en avión, a la capital.

Tierna, aterradora, cansina, deshidratante y malolinete, esta película de género fluido podría quitarle la vida a cualquier enfermo del corazón.

11/11/2022

CARTELERA CULTURAL: REGRESO AL PASADO

Título: Regreso al pasado
Género: acción y reacción
Duración: dos horas que se hacen doce
Director: el mismo del colegio
Idioma: español de Madriz
Reparto: Esperanza Roy, Concha Velasco y Marisa Paredes
Banda sonora: Forever young
Productora: Green, Graff, Speakeasy, Far West y Keeper. Minor producers: La Pepita

Sinopsis: Chuchi Mercader y sus compañeras de curso acuden a la reunión de 25 años del cole más pijo de la capital, temerosas de que los convocados perciban el paso del tiempo en sus rostros y figuras. Sin embargo, lo que encuentran allí actúa en ellas como un dardo regenerador sin precedentes.

El filme comienza con Carlota Hermida asomándose a la capilla del colegio y comentando “aquí no es, esto es algo del IMSERSO”. Extrañadas, Regina Paso y Chuchi meten las narices “el calvo es Josechu Alicante, me enrollé con él en tercero, y mira, Jonás Gutiérrez, nos dimos el filete a escondidas en los ejercicios espirituales de segundo”. “Son ellos” reconfirma Chuchi, “es solo que han envejecido mal”. Es un momento tensísimo y, a punto de huir a sus casas, aparece Tomás Manrique “Tomy” y las abarca a las cinco con sus brazos de seis metros “preciosaaaas”. “Está arrimando cebolleta” comenta Carlota espantada, y consiguen separarse de él como pueden.

Tomy se enrolla como las persianas y comienzan a salir de la misa nuevos yayos. Entre la marabunta, sale Matilde Risrás, la tímida de la letra C reconvertida en diosa griega, y corre hacia las chicas a refugiarse “pero en el cole no había uniforme, ¿por qué van todos igual?” Las chicas miran a su alrededor y comprueban que están rodeadas de 97 pantalones beiges, 80 chalecos de papi y 60 pares de zapatos castellanos, de los que hacen pupa (el resto, de ante). “Pero esto qué es, ¿el juego de encuentra la diferencia? ¡Pues vamos a perder!” El fotógrafo lo ve claro y decide hacer foto solo a uno de los chicos para multiplicarlo luego con Photoshop y enviarles a casa el resultado que, total, va a ser el mismo.

El rebaño se dirige al comedor, donde Joaquín Merlo hace de puerta pidiendo los 85 euros que cuesta el encuentro “ya veréis qué bufet”. Al ver a las chicas al fondo, pega un silbido “¡Eh, guapas, aquí como en los tiempos de Graf, vosotras gratis y sin esperar la cola!”

En el bufet, las viejas cocineras del cole, apesadumbradas, pasean bandejas de empanadillas Pescanova, sanjacobos, montaditos de mortadela y coliflor a la vinagreta. Al comprobar que el banquete es una estafa, Peyo Alcántara, antiguo grunge reconvertido a hípster, la lía parda venga a quejarse, y los otros tratan de reducirle y le obligan a tomarse un Lexatin “(¡sindicalista, que eres un sindicalista, ya te vale!”

Peyo Alcántara "el hípster", siendo reducido por sus
compañeros antes de liarla parda por el timo del buffet
Las chicas siguen admiradas con los estragos que ha efectuado el tiempo mientras Ruy del Monte y Ramiro Pencas se las acercan y confiesan a Lina Gaitán que siempre estuvieron enamorados de ella. Lina se finge sorprendida, aunque lo sabía desde el año de la polca y aparece Julio Calvete haciendo honor a su apellido y al muñeco de Michelín y les muestra cómo hacer un clavel con una servilleta, añadiendo que es el director de recursos humanos de ese banco francés tan oui oui. Ellas le dan la enhorabuena y aprovechan para darle a los pepinillos en vinagre y chequear sus móviles. 

El fiestón comienza a irse de madre y deciden trasladarse a Green (que ahora es un Panaria) a darlo todo a las 4 de la tarde. Al llegar, los más cascados comienzan a pegarse por los cuatro sofás, y el resto se queda de pie, fastidioso. Un hombrecillo de dientes pequeñitos a los lados saluda a las chicas, sabe sus nombres y anécdotas sin que ellas consigan recordar quién es, así que Matilde le dice “¿eres uno de los profesores?” El tipo se trinca su mojito de golpe y el de la propia Matilde, y se va haciendo el ruido de una sirena de policía, a saber por qué. 
Matilde Risrás "la Diosa" con Joaquín Merlo
hablando de cuando se enrollaron en 1994

Un hombre interesantísimo que las había intrigado toda la noche, se acerca por fin a ellas “hola tías”, les dice. Ellas le sonríen con cara de póker. “Soy Rosa Panadero, ¿os acordáis de mí?” El mejor especímen de la reunión resulta ser su amiga Rosa, reconvertida en Koldo. Aprovechan para abrazarle como locas y tocarle de arriba abajo comprobando el buen trabajo que han hecho los cirujanos y el gimnasio.

Comienza el baile y las confesiones se multiplican “que si a mí me gustabas tú, que si me lié con la profe de lengua, que si los dos tíos más pijales son pareja, que si en Nueva York robé en un supermercado…” Los que eran guapos están para ir al taller, los feos están que crujen, los gordos flacos, los flacos gordos, calvos unos cuantos, viajados a Turquía otros, pringuis interesantes, tirados que ahora son magnates, listillos a los que no hay quien aguante, los de los tics que van mucho al baño… 

El film finaliza de una forma memorable: en el bareto suena la canción de “life is life” y todos se ponen a coro como si estuviesen escuchando a los Rolling Stones y ellas, aburridas de lo de siempre y bastante pedo, huyen espantadas -con Koldo- al Burger King al grito de “porque yo lo valgo” y “Virgencita, que me quede como estoy”.

Una profunda reflexión sobre la vida y la muerte, el negocio de las ortodoncias, la inflación y los zapatos de piel.

10/26/2021

CARTELERA CULTURAL: PIERNAS ENSANGRENTADAS

Título: Piernas ensangrentadas
Género: erótico-festivo
Duración: lo que dura un kiki
Director: Rosa Lidorra y R. Gillette
Idioma: esperanto moderno
Reparto: Borja de Ante, Kati Jeritas, Tina Tural y Karra Surarte.
Guión original: Isabel Pantoja (la directora de cine, no la folclórica)
Banda sonora: Alaska y Víctor Manuel

Rosi Manrique lleva 40 años viviendo con sus padres y, tras el confinamiento, estos deciden largarse a vivir a Benidorm. Rosi no puede creer la suerte que tiene de comenzar a vivir sola tan joven y decide soltarse la melena y traer al fin un chico a casa para pasar un buen rato. 
Los padres de Rosi yendo a Benidorm
Los padres de Rosi saliendo
para Benidorm

El agraciado es Quino Aguirre, un antiguo compañero de oposición (a correos) al que de vez en cuando acompaña a entregar las cartas (ya que ella no aprobó). Rosi no se anda con rodeos y comienza una cadena de whatsapps ardientes como una bomba: "Ay que ver qué nombrecito tiene la de Arenal 14" "Ya me gustaría verte a ti si te hubiesen puesto Vanessa" "Uy, uy, las cosas que me dices, Quino" "No lo pillo" "Esta noche a mi casa" "¿Y eso? Tengo que prepararme los tuppers de la semana" "Me da lo mismo. Vente cuando acabes" "Oleré a cocido" "No importa" "Pero, ¿a qué voy a ir?" "Mambo number five".
Rosi se parte el pecho en el sofá de mimbre de sus padres viendo first dates y fantaseando con ir al programa mientras desconfía de que Quino vaya a aparecer, y se queda dormida con Carlos Sobera en la retina. 
A las 3 am suena el telefonillo. Es Quino. "Abre, Rosi, que subo". Rosi finge que es una anciana sin conocimiento, pero al ver que a Quino no le hace gracia, pulsa el botoncito mientras se da cuenta de que lleva una camiseta de Curro de la Expo'92 y que tiene las piernas como un oso. "Aprovecharé los ocho pisos de ascensor de Quino para pasarme la cuchilla" se dice astutamente.
Cuando abre, se ha depilado y posa sugerente con una sexy camiseta de Rick Ashley. Quino sonríe y, al pegarle un repaso con la mirada, sufre un mareo y exclama, señalando las piernas de Rosi con horror "ay, ay, pero, ¿qué te has hecho, tía?" Rosi no entiende nada hasta que descubre que las piernas le sangran chorros. "¡Ahí va, la que me he liado!"
Las piernas sangrantes de Rosi
momificadas con Scottex

La protagonista se emplasta las piernas de papel higiénico al estilo momia y limpia el riachuelo de sangre mientras Quino se tumba en el sofá con hielo en la cabeza. Rosi le dice, para que recupere el ánimo: "en el cuarto de mis padres hay un colchón muy apañado. Traigamos aquí el colchón, que ahí hay un crucifijo que no me mola nada". Un Quino aún aturdido y la momificada levantan el colchón de aquella manera y se hacen tal lío tratando de pasarlo por las tres puertas que lo separan del salón, que acaban aplastados por el mismo y encajonados en pleno pasillo.
"No sabía que era de agua" grita Quino sin aliento, peleando como un escarabajo bajo el matresse, "¡la madre que te trajo, Rosi!"
 Se hace un silencio sepulcral, solo ajado por la gata del vecino, que está en celo. Quino no respira, a ver si pasa el momentazo. "¡Con mi madre no te metas, que está en Benidorm!"
Quino llegando al portal
Este grito desgarrador es la clave de la película, que encierra todos los secretos y todas las segundas lecturas que uno le pueda hacer del film, que son muchísimas. Una música dramática, por lo menos de Víctor Manuel, termina de machacarnos mientras Quino consigue salir de debajo del colchón de aguas a rastras y huye lloriqueando, no sin antes pincharlo sin querer con el tirador de su bragueta, que nunca llegó a deslizarse a manos de aquella Rosi motivada, y provocando una hecatombe acuática que lo arrastra, divertidamente, los ocho pisos abajo, hasta el mismísimo portal.

"Un reflejo de la sociedad de folliamigos en que vivimos, que nunca funcionará". Telmo Jigatto, de COPE Nague.

"Indiscutiblemente esta historia pone en tela de juicio la seguridad de los colchones de agua". Marta Rada de la revista "Consumidor exigente"

"Cuando una mujer quiere echar un kiki, ni una depilación fallida ni un crucifijo cotilla pueden con ella". Almu Jerona, de Féminas determinadas. 

3/17/2020

CARTELERA CULTURAL: Perrería apocalíptica


Título: Perrería apocalíptica 

Género: Ciencia-ficción 

Duración: Nadie sabe hasta cuándo 
Director: V. Coronas 
Idioma: Parece que se ha extendido a todos los idiomas 
Reparto: Gente improvisada para que parezca aún más real. 
Una estudiante de filosofía se queda al cuidado de los dos hijos de sus vecinos mientras estos se largan a la Isla de Pascua a reavivar la llama de su matrimonio en brasas. 
Al cabo de pocas horas, Conchi pide ayuda a su novio porque ya no puede más, y en el momento en que Quique entra por la puerta se decreta el estado de alarma por un virus relacionado con cerveza o familia real a partes iguales. Los dos veinteañeros quedan confinados en la casa con los niños indefinidamente. 
Tras unos días de darle a la oca, al parchís, las tabas, al cantajuegos y a sesiones virtuales con los papás de los niños, que aparecen bronceados y fingiendo preocupación por no poder volver de momento, los dos estudiantes trazan un arriesgado y astuto plan para poder salir a la calle a tomar el aire. 
Ya que el único salvoconducto para salir de casa es pasear al perro, deciden coger un sucio peluche gigante de Cristinita, la pequeña, ponerle una correa y salir a pasearlo a ver si cuela. Para que el muñeco ande, le insertan unos patines de la Nancy y Quique emite ladridos sin articular los labios, algo que aprendió viendo a José Luis Moreno en la tele. 
La imagen apocalíptica en la que se les ve a los cuatro paseando a un perrazo gigante con patines y que ladra sospechosamente en mitad del bulevar vacío, pensando que están engañando a alguien, es lo más valioso y lo más patético de todo el film. 
Al final, una patrulla de la Guardia Civil los alerta por el megáfono: “SUELTEN EL PELUCHE DE FERIA. REPITO. SUELTEN EL PELUCHE, QUE NI SIQUIERA ES UN PERRO, QUE ES UNA ARDILLA GIGANTE. SUELTEN YA ESA BOLA DE PELO ARTIFICIAL Y VUELVAN A CASA CON LAS MANOS EN ALTO…” 
En un arranque heroico, Quique se la juega y mueve a la ardillaza con la mano por detrás e insiste con el falso ladrido, como si la mascota amenazara a la patrulla. Un sargento como un armario sale del coche con cara de malas pulgas y la familia de postín sale corriendo, dejando al perro-ardilla abandonado en mitad de la calzada, mientras la patrulla se aleja y suena la música de Rocky, nadie sabe por qué.

Quique en su arranque heroico,
ladra mientras sonríe
Angustiosa, aterradora, sin sentido, la película recoge una realidad paralela poco realista, incluso tratándose del género de ciencia-ficción. 


“No hay quien se trague que algo así pueda pasar en la vida real” Roque P. Tulante, El País 
“Un film apocalíptico con el que nadie se sentiría identificado, ni en sueños” K. Gón de ABC 
“Ni la mejor novela de Stephen King sería tan retorcida” Pablo H. Rodríguez, El Mundo

10/07/2019

CARTELERA CULTURAL: Frustración en Paguí

Título: Frustración en Paguí
Género: Nouvelle Vaga (que no Vague)
Duración: Dos hogas y tgese minutes
Director: Ann Fanterrible
Idioma: español y francés de los bajos fondos (mec, putain, flic, etc)
Reparto: Tuque Sabes, Johny Dea, Apu Esnada y B.T. Yah. Cameo de Quique Sanfrancisco haciendo de galerista ciego de la calle Rochefort (galería de alimentación).

Argumento: Paula sueña con ir a París y en una tómbola benéfica le toca una batidora con ticket regalo de El Corte Inglés. Al ir a cambiarla por algo más práctico, le devuelven mil eurazos, con lo que se decide a sacarse unos billetes low cost y reservar los 800 restantes para le voyage, de 4 días.
Su sueño es cortarse el pelo a lo garçon, comer filet mignon y crème brûlée y llamar a les flics desde el Bois de Boulogne diciendo que se ha perdido.

Nada más llegar, descubre que los 800 euros que lleva no le durarán ni 24 horas y que cucú se dice igual pero se escribe diferente. Ilusionada por ir directa a Montparnasse a descubrir por qué Simone de Beauvoir se enamoró perdidamente de Jean Paul Sastre, que era espantoso, se decide a coger le métro desde su hostal en la Rue Perignac, donde le ocurren dos cosas extraordinarias: una, se encuentra por casualidad a su amor de verano de veinte años atrás y dos, al irse a saludar, el chico tropieza y se rompe le peroné. Los cuatro días siguientes los pasa la pobre Flora (su nombre ya era una fatalidad) acompañando a Elmer (sí, Elmer) a los distintos despachos médicos donde requiere tratamiento, sin poder tomarse ni un café en el Flore, cantar la Marsellesa o ver la tumba de Jim Morrison. 
Despedida Flora-Elmer 
antes del gran bofetón
Pasados los cuatro días, Flora se despide del pobre Elmer junto al Sacré Coeur, quien le dice inocentemente: “han sido unos días idílicos, he disfrutado de Paguí aún yendo en la silla de ruedas, y qué bien la has empujado” a lo que Flora, hasta el moño de guardar las formas, le atesta un solemne bofetón y le empuja Montmartre abajo, escaleras incluidas, mientras la imagen se funde de negro al grito de un NOOOOOOOOOOOO difuminado.
Elmer al aterrizar en el
Carrousel de Saint-Pierre, aún vivo.
Reveladora, reivindicativa y crítica con las personas que tienen accidentes domésticos sin pensar en los demás. El sindicato de vendedores de castañas asadas subvenciona la película, apareciendo de fondo en muchas de las imágenes del film.
Si uno se queda hasta el final de los créditos, se rompe la incertidumbre de si Elmer sobrevive o no al accidente: Chicago, 2023, una oficinista parece mirar con amor a un compañero de trabajo, que al fin se le acerca y la pide salir. Es Elmer, algo canoso, que da pequeños saltitos de alegría al recibir un sí, pero que tropieza fatídicamente con la impresora y se parte la clavícula, dejando a la chica espantada y regalándole al espectador un final abierto y emocionante.

3/19/2019

CARTELERA CULTURAL: ¿José, papá o el Papa?

Título:¿José, papá o el Papa?
Género: Míxtico (en cuanto a que es un tema mixto: sobre padres y Pepes)
Duración: Dos horas de padre y muy señor mío
Director: Pepe Paterfamilias
Productora: Joselillo Rica, S.A.
Idioma: castellano antiguo
Actores: Pepi Nacho Radas, Paco Pepe Dazo, Pepón Telo y Josefina Damos, sólo para empezar. Pepín Reles como sirviente y Pepi Caronna como suegra de Josefi.
 
Argumento: Josefi se ha quedado encinta de Pepillo el de la funeraria. Es 1916, Mancheguillos de la Sarasa, provincia de Ciudad Real. Son la única pareja de novios del pueblo que se ha atrevido a mantener relaciones sensuales y sexuales antes del matrimonio, con tan sólo 33 años de edad. Pepillo aún está esperando enterrar a su padre (el oficio será gratuito, como puede intuírse) para heredar y poder casarse con la Pepi (que es como llaman a Josefi sus allegados). 
Pepi no sábe cómo darle la noticia al chaval, y decide hacerlo el día de San José, de una astuta manera: felicitará a Pepillo, sin especificar si es por su santo o "por el día del padre". Este inteligente plan se materializa la mañana de San José, llegando a la funeraria como un pincel, y diciéndole a su novio "felicidades, Pepillo". 
Josefi a punto de felicitar a Pepín por San José
Pepillo le da las gracias y un casto beso en la mejilla delante de sus padres. Pepi carraspea, como queriendo que él reflexione, y repite pacientemente: "felicidades, Pepillo". Los padres de Pepillo, bastante más espabilados, reflexionan sobre el tono de la frase. La mamá del lechón no encuentra nada, y se mete en la casa, aburrida de reflexionar. El papá frunce los labios y mira a Pepi entornando la mirada, mientras ésta asiente, como si se entendiesen ellos dos. Pepillo juguetea con unas tabas. El padre del chico se da cuenta de la noticia y muere ipso facto de un jamacuco, pensando en la verguenza que en aquellos años rodeaba un escándalo semejante. El drama quita el protagonismo al secreto de Pepi, quien se va a su casa decepcionada. 
En el entierro del futuro-ya-no-suegro, Pepi está decidida a dar la noticia sin rodeos, pero Pepillo la pide matrimonio, animado por la herencia que acaba de recibir, así que ella decide esperar a la noche de bodas para recordarle que lo que van a hacer ya lo han hecho, que la consecuencia es el embarazo, y que el bombo le ha quitado las ganas de que la toque un pelo hasta nuevo aviso. 
En un arranque de sofisticación, los guionistas del film deciden cerrar la historia con dos detalles significativísimos: uno, la última frase de Pepi en la cama nupcial, revelando su secreto y añadiendo "no me pongas la mano encima, Pepillo, que te la pillo"; dos, la cámara retrocediendo y haciendo panorámica de la habitación, donde hay una foto del Papa, Benedicto XV, presidiendo la escena y completando esta compleja red de José-Pepe-papá-Papa que abarca la película.

2/05/2019

CARTELERA CULTURAL: The end of Paqui's chollo

Título: The end of Paqui's chollo (en América Latina: "se te acabó el chollo, Paqui").
Género: Autobiografía de ficción
Duración: Depende de cuántas copas lleves encima.
Director: Enriquette Cagues
Productora:Tocca Teles un Pocket Productions
Idioma: esperanto (sólo las conversaciones de Paqui con la familia) y cristiano.
Actores: Cintya Crocket como la joven Paqui, Karina como hermana pequeña, Borja Porretas como Grogui Fernández, Goofy como presidente del Congreso de los diputados, Arancha S. Vicario como estatua del Retiro y Risto Mejide como Georges Moustaki en la tele del bar.
Argumento: Paqui es una joven universitaria que se enfrenta a su 30 cumpleaños sin haber terminado los dos másters y el doctorado que tenía planeados para cerrar su ciclo como estudiante. "Se me han pasado volando estos doce años, entre salir cinco días a la semana, hacer matrículas y solicitar becas, es que ni me he dado cuenta" comenta dramáticamente descubriéndose una cana frente al espejo. 
Sus padres la explican que ha llegado el momento de colgar la mochila y buscar trabajo, porque ellos se van a vivir a Benicarló. El pánico se adueña de Paqui: "Con sólo dos carreras y un máster, ¿a dónde voy? Tendré suerte si me dan curro de aprendiz en la ferretería, porque además de inglés, piden alemán". Su vida se convierte en un infierno llevando su CV a los trabajos menos especializados del barrio, porque para todos le faltan títulos.
Grogui Fernández, el jueves, de botellón
Un jueves en que sale a un botellón en la Ciudad Universitaria para visitar a sus antiguos compañeros, conoce a un chiquillo llamado Grogui que le confiesa que él, con sólo 40 años y sin haber acabado la carrera de humanidades, ha conseguido trabajo en un lugar que no recuerda (los dos van que no ven). Esto le devuelve la ilusión a Paqui y se enreda con Grogui que, al día siguiente le cuenta que puede entrar a trabajar sobre las 11 porque allí nadie controla. Antes de irse, la besa y le deja los datos de su trabajo para que ella eche el CV: Congreso de los Diputados. "Aunque creo que estás sobrecualificada", le advierte.
La peli termina con Paqui firmando el contrato para ser Secretaria General de un partido político de moda y pillándose un buen pedo con Grogui para celebrarlo. Las frases finales de este complejo guión son las más desgarradoras de todo el filme:
—Grogu... hip! Grogui... no nos pasemooos.... que mañ... hip! que mañana curro! Hip!
—No te preo... preo... cupes que aquí hay flex... flex... flex... (vomitona) flexibilidad horwarwia...

9/19/2018

CARTELERA CULTURAL: Caray con Carey

Título: Caray con Carey
Género: drama dantesco
Duración: no le pusieron “la historia interminable” porque el título ya estaba cogido, para que se hagan una idea. 
Director: Rosa León
Productora: Mitte Taza S.A.
Idioma: latín
Actores: Kiki Lazo como Loli, Massiel interpretando a Mariah Carey, Puri Perlier como madre de Loli, Jordi Hurtado como detective, Miki Ríos como abogado y Mickey Mouse como Bon Jovi.

Argumento: Loli es una niña normal que crece en los años 80, siendo fan de Enrique y Ana y el cocoguagua. 

 En su adolescencia de principios de los 90, Loli decide hacerse heavy de las de pelo cardatti y pantalones apretados, cinta en la cabeza y Iron Maiden a todo trapo. Pósters de Bon Jovi con flequillo de palmerita, Poison, Megadeth, Sepultura, Scorpions y Europe, inundan las paredes su habitación, destronando a Enrique y Ana y a Pancho, de Verano azul. 

 La madre de Loli lo lleva fatal. Ella creció con Fórmula Quinta y es fan de una joven Mariah Carey y de Whitney Houston. 

 Una mañana, Loli se levanta para ir al tuto y no encuentra el colacao caliente habitual ni las galletas campurrianas. Su padre le cuenta que su madre ha ingresado en un convento porque no soporta más a Metallica, y que se ha ido para no volver. Loli se siente tan culpable que arranca los pósters y comienza a escuchar a Mariah Carey en honor a su querida madre, a quien echa de menos muchísimo. Su padre no sabe freír un huevo, ni el precio de los tampax. 

La madre de Loli, petrificada 
al ver a su hija, detrás de
la hogaza de masa madre.
 Es el presente y, ya con 38 años, Loli se entera por casualidad de que en realidad su madre huyó con el panadero porque no soportaba a su padre, que era un inútil. Loli corta relaciones con su padre y busca un potente detective para ayudarle a encontrar a su madre. Cuando al fin la encuentra, vendiendo pan ecológico en Lavapiés, Loli saca un abogado del coche para reclamarle un millón de euros por los daños derivados de escuchar a Maríah Carey durante más de dos décadas, que se dice pronto.


 El juicio se las trae pero, al escuchar las canciones, el jurado entiende que la madre debe pagar a su hija la cantidad solicitada. Sólo así, al fin, madre e hija se perdonan.

 Compleja e intrincada, la intriga se mantiene hasta el último minuto, en que la madre aparece por sorpresa, tras unos panes de hogaza de masa "madre", lo cual no deja de ser una ironía.

3/01/2017

Concurso de mierda Parte I

El mes pasado me enteré de que, en esto de la escritura, existen los concursos. Concursos literarios a los que cualquiera puede presentarse, y el premio puede ser desde un vale descuento de Fairy hasta crema andina para el vello corporal o, incluso, dinero. Tina, la de la tintorería, me lo dijo claramente: "hay un concurso de poesía donde te dan un viaje a Mirroque de Mar con todos los gastos pagados en temporada baja". Aquello tenía que ser el destino. Literatura y Mirroque de Mar de nuevo reunidos en mi vida, era claramente una señal. "El que lo sabe es el portero del 58" dijo, y fui a enterarme. 
Alfredo es el portero del 58 y el tío da pereza, porque tiene un ojo pipa y el que tiene bueno lo dirige siempre al mismo lugar en las mujeres, una vecina de su edificio incluso le empujó en una ocasión por las escaleras por guarro, pero luego se lo perdonan todo. Al preguntarle, sin dejar de apuntar con un ojo al balcón de arriba y con otro donde os digo, me contestó: "La comunidad de vecinos organiza el concurso. Escribes un poema, haces 25 copias tamaño A5, las encuadernas en espiral que no canutillo, cuerpo de letra 11 en fuente sin serifa, y me lo haces llegar por correo certificado bajo seudónimo con plica y ante notario, sin remite ninguno". "¿Es en serio?" "Muy en serio", me aseguró. 
Yo tenía que ganar aquel premio, ni siquiera había trascendido más allá de la manzana donde vivo, ¿qué otro vecino podría ganar? Yo tenía que ser la única escritora decente, porque no podía imaginarme a ningún otro de la zona escribiendo con la pasión con que yo ando haciéndolo últimamente. Fui a casa y puse patas arriba el salón, todos los poemas escritos a mano en diferentes soportes (papel higiénico, contraportada de libro de sudokus, tickets de compra aprovechados por detrás, servilletas de bares... ) los colgué por las paredes o por el suelo
En el acto de escoger poemas,
junto a la impresora láser de alta definición
tirados, comparando unos con otros, sopesando, cavilando, descartando... me sentía como Rimbaud a tope de absenta, o como Paris Hilton teniendo que decidirse entre miles de zapatos esparcidos por su vestidor. Al final, tuve que escoger entre "Calla, calla, calla", "Hipster de turno", y "Gases extremadamente tóxicos, ¡Babúm!", y consultando con varios amigos por teléfono, me quedé con "Hipster de turno". Cuando creí que ya estaba casi todo hecho, llegó la segunda parte: ¿veinticinco copias? Portada y poema, o sea, cincuenta páginas impresas para un concurso de un poema de nueve líneas. Tuve que comprar tóner y cuartillas de A5, y a imprimir. ¿Alguien pensó que imprimir en A5 es fácil? Nooooooo. Entonces, otra sorpresita: encuadernar en espiral dos páginas, ¡veinticinco veces! Pago a tocateja en la papelería de enfrente. Dos euros por encuadernación, la encuadernación más ridícula que jamás hayas visto. Eso sumaban 50 euros más otros 40 del toner y los folios. Entonces vino el episodio de la plica y el pseudónimo, Dios mío, llevaba ya cuatro días preparando aquel poema para ese concurso de mierda, pero el premio sería mío, yo lo sabía. Al fin metí todo en un paquete y pagué algo más de quince euros por ir hasta la oficina de correos más cercana, a ocho manzanas, y enviar el manuscrito multiplicado certificado y con acuse de recibo al portal de al lado, entonces, recordé lo del p*** notario. Me flaqueaban las fuerzas y estaba a punto de tirar la toalla, cuando el propio empleado de correos me informó de que tienen servicio de notario allí mismo en Correos, y que por 70 euros me ponían también la apostilla de La Haya. Así que cedí, arruinada y esperanzada al mismo tiempo, era como comer cerdo agridulce, por la mezcla de sensaciones y eso.

Si pensáis que terminaría la historia hoy, no lo he hecho. La emocionante entrega de premios en la sala de juntas de la Comunidad de vecinos, la intervención de Harold (Haroldo Amat), el famoso escritor, y todo lo demás, os lo cuento mañana, que va para largo. Por supuesto, Hipster de Turno podrá leerse también en el próximo post.

10/24/2016

EXPOSICIÓN ATÓPICA

La semana pasada recibí una llamada de un viejo amigo que, después de haber trabajado durante años como abogado, había decidido sentar la cabeza y hacerse artista de vanguardia. Me comentó que inauguraba una exposición  en el herbolario "A la rica Tila", que por lo visto es un lugar puntero en el lanzamiento de nuevos artistas. Q. añadió: "dile a la pandilla de verano que venga contigo".
Aparecí allí con Mariví, que acababa de llegar como cooperante de una ardua misión en Estocolmo; con Chus (Jesús Alberto), que era el gracioso de la pandilla; con Mica(ela) y Maca(rena), las hermanas más sexys de la pandilla que seguían conservando el título después de haber parido nueve hijos entre las dos; y con Ron(erto) y Rod(rigo), otro par de hermanos que no se parecían entre ellos. Al vernos después de quince años lloramos emocionados lo que se dice quince segundos, para quedar bien, y decidimos entrar a ver lo que Q. nos tenía reservado.
En la entrada había un cartel que decía en letras hechas con regalices pegados:
  
EXPOSICIÓN ATÓPICA

y dos pasos más allá, una anciana con el emblema del herbolario zurcido en el delantal nos recibía con una copa de champán llena de algo blanco y cremoso, diciéndonos lo siguiente: "no lo beban, que es crema de yoyoba para pieles atópicas. Úntenselo por cara y extremidades. Todo le resultará realmente ATÓPICO".
A continuación, sonó una música como de peli de Stephen King y, efectivamente, lo siguiente iba a ser tan misterioso como inesperado. Rob gritó: ¡Cuidado! y, a punto de pisarlo, encontramos una vomitona tiesa en el suelo con un cartelito al lado en el que ponía: BOTELLÓN EN TRIBUNAL'97
Técnica de avellanas con crema de puerros en Thermomix.
Aquello nos provocó sentimientos encontrados entre la nostalgia y el asco y, sin darnos tiempo a decidir entre uno u otro, un hombre con un batín abierto y por lo demás totalmente desnudo, se nos cruzó patinando mientras tocaba una pandereta navideña. "Pero si aún es octubre" exclamó Mariví, que era la más lista de todos. Las hermanas Mica y Maca señalaron la siguiente obra de arte, que era un cartel escrito por la mano derecha de alguien zurdo:

AQUÍ ESTÁ SENTADO EL HOMBRE INVISIBLE. NO TRATES DE TOCARLE, PORQUE SE APARTARÁ.

Chus alucinó y comprobó que, efectivamente, el hombre invisible se había retirado de allí cuando él pasaba la mano. Nos quedamos boquiabiertos mientras la música de Expediente X nos perseguía y el de los patines mojaba sus deditos en nuestras copas de crema y nos untaba las caras sin cuidado, como para recordarnos lo atópico que era todo, incluidas nuestras pieles.
Las luces se apagaron y más invitados se amontonaron junto a nosotros. Un foco iluminó a Q. al fin, que llevaba un kiki justo encima de la frente y un micrófono en la mano, y que dijo: "Gracias por estar aquí. Espero que todo esto os parezca una mierda gigante" y acto seguido tiró el micrófono violentamente al suelo y se lo cargó, claro. El sonido estridente típico de los micros cuando no funcionan nos destrozó los oídos, y Q. aprovechó para coger una comba y saltar mientras cantaba: "A la comba, combita, combita, combaaa..." al tiempo que luz desaparecía de nuevo y su voz se esfumaba como con eco. Al volver la luz aparecimos frente a un espejo gigante que nos hizo saltar a todos del susto, y mucha gente aprovechó para retocarse el colorete. Unas flechas luminosas  brotaron en el suelo y el de los patines las seguía frente a nosotros, guiándonos ya sin batín siquiera, y llevando escrito en los cachetes:

SÍGUEME HERM (y una flecha que señalaba a su ANO completaba el mensaje).

Uno de los chimpancés que trabajan mano a mano con Q. ,
dando una clase práctica de pintura con acrílicos en la facultad
de Bellas Artes.
Le seguimos por unos pasillos laberínticos a través de los que se oían risas de personas de la tercera edad, seguramente sacadas del público de algún programa de María Teresa Campos. Una cebra-globo gigante con un puro en la boca se nos cruzó volando, y un eructo en off trajo de nuevo el silencio. La anciana de la entrada nos rellenó las copas de crema, y dos chimpancés llegaron trayendo ante nosotros un precioso cuadro multicolor de una belleza sorprendente. "Ooooooohhhh" exclamó todo el mundo.  "Los que no vayan a comprar la pota o el cuadro, que se larguen ya" dijo la voz en off, que era seguro la misma que había eructado. 
Tardamos tres segundo en desaparecer. "Pues chica, yo la pota la habría puesto de centro de mesa si no fuera por los niños, que se la comen seguro" dijo Maca mientras Rob y Rod no le quitaban el ojo. 
Llevo toda la semana repasando una y otra vez la exposición y sus partes. Realmente atópica...

10/03/2016

CARTELERA CULTURAL: CINE DE VERANO

Título: Cine de Verano
Género: Autoayuda y Thriller despiadado.
Duración: Lo que dura el tercer acto de King Lear en portugués.
Director: Cheis Yoverty
Productora: Ma' Ranna Productions
Actores: Jordi Hurtado (como técnico que trae e instala el equipo de cine en el pueblo), Miriam Díaz Aroca (como estatua en la Plaza de la Fuente), Elsa Pataky (cameo como portada de una de las revistas favoritas de Manoli), Kina Rui, Mela Grownstick, Donald Aguilar y Fonsi Nieto.


Manoli corre emocionada a montar el cine de verano, pensando
que esa panda de borrachos no volverá a pisar su local.
La vida es un tostón en una localidad del suereste manchego, y los siete vecinos del pueblo pasan el verano igual que el invierno: sin diversión y sin turistas de carretera. Manoli, la del bar, está cansada de tener colgados de la barra a los tres viejos de turno (su marido incluido). “Tol día” les dice, “tol día aquí”. En eso que la tele del bar sufre un cortocircuito y por primera vez recibe la señal de otros canales que no son el de Castilla La Mancha, y viendo la 2 se entera de lo que es un cine de verano. La idea seduce a Manoli: “si les pongo un cine en la Plaza de la Fuente, nadie vendrá al bar a dar la lata”. Así que coge los ahorros de toda su vida (tiene 38 años, pero aspecto de 65) y los invierte en comprar una pantalla de cine, proyector y licencia para 30 películas de la Warner Brothers. El pueblo entero acude al primer estreno con la emoción y la borrachera característica, con tan mala pata que la primera película en proyectarse por azar es “un sábado de sabuesos”. El pueblo no comprende los mensajes ocultos del cine de autor y, desesperados, incluidas las otras tres viejas que componen el censo, acuden al bar y se ponen de tinto hasta arriba. La película termina con una imagen de Manoli cacareando ante la pantalla de cine, sentada sola en la Plaza de la Fuente.

5/31/2016

Cartelera cultural: Pata de camello.

Título: Pata de camello. (Pesadilla en el gimnasio)
Género: Thriller terrorífico familiar
Duración: No se sabe hasta que no la vea alguien completamente y cronometre.
Director: Pedro Ruiz "el Otro"

Productora: PiCHICHI producciones
Actores: Remedios Carnaby en el papel de Minesotta Perales. Pluto Smith como Antoine.

Minesotta Perales coincide por casualidad con su vecino Antonie en el ascensor del edificio, y él aprovecha para presentarse y contarle todos los entresijos de su vida, llamándole además "reina", "cariño" o "princesa".
Al día siguiente, Antonie la saca de la cama a las 8 de la mañana, pidiéndole que se calce unas mallas prietas y una camiseta corta. La tensión y el misterio se hacen patentes hasta que llegan, cantando a Juanes, al gimnasio donde él trabaja como monitor de zumba. En un arrebato de sinceridad, Minesotta le aclara que ella no ha hecho deporte desde 1999, en que ayudó a levantarse a un anciano que se había caído por la calle. Después de hablarla de nuevo sobre sus últimas seis relaciones y su perrito caniche, Antonie le aconseja meterse a clase de Pilates, y la despide con dos besos. 
La secuela de Pata de Camello está rodándose.
En ella, Minesotta acude a una corrida de toros
donde se verá amenazada por otro tipo
de visiones.
Al entrar en la clase, todo parece normal: mujeres en mallas mirando hacia un monitor cachas. Minesotta toma posición, y el primer flashazo violento llega a través del espejo que tienen de frente: todas las mujeres, incluida ella misma, van marcando hucha. Hucha de alante. Minesotta había aprendido cómo llamaban aquel efecto los yankis cuando estuvo estudiando COU en Virginia: PATA DE CAMELLO o camel toe. El monitor comienza un estiramiento sencillo y todas las mujeres de la clase están encantadas, mientras Minesotta no puede soportarlo. Trata de ahuecarse las mallas, bajarlas un poco, pero no hay manera. La pata de camello la persigue, y se ve rodeada de otras tantas. Hace la clase mareada, tratando de no decepcionar a Antonie. El monitor cachas, sencillamente, finge no ver nada. ¿Es que sólo ella percibe en el espejo aquel espectáculo? 
Al acabar la clase, Minesotta espera a Antoine en un banco de la recepción del gimnasio, donde decenas de patas de camello se pasean delante de sus narices, alternando con pantalones de algodón sueltos para la mayoría de los hombres y, muy de vez en cuando, un paquete prieto nada espectacular. Su mareo se agudiza perseguida por aquellas dos palabras que aprendió en el viejo continente, y sentada cabeza abajo, y a ojos cerrados, la mano de Antoine la sorprende y la hace gritar impulsada por una fuerza incontrolable: ¡¡PATA DE CAMELLO!!
Todos quedan petrificados y Minesotta espera un linchamiento masivo de mujeres con pata de camello. Pero no ocurre. Simplemente vuelven a la normalidad sin entender nada. 

Críticas:

Revista Vaujuan: "Sin duda esta película supone una masterclass de gramática inglesa, ahora sé lo que significa camel toe, más allá de su significado anatómico animal".
Vago's Magazine: "Es una feroz muestra del daño que hace ir al gimnasio".
Revista Fuerte y feminista: "Conseguiremos que la malla masculina sea una prenda trendy, y entonces, veremos si pata de camello o morcilla de burgos". 
Revista Amigos de los animales: "No hay derecho a que utilicen la patita de un animal tan noble como un camello para referirse al chichi. Tomaremos represalias." 

**Para los afectados por el mal del Camel Toe, por favor, tómese nota: camel tame

6/10/2015

CARTELERA CULTURAL: CALORSICO


Título: FRIO Y CALORSICO, QUIEN SE ACLARA
Género: Cine experimental sin guión y sin actores profesionales. Las situaciones y todo son orgánicos. Grabado a escondidas de los protagonistas, que no saben que son grabados.
Duración: Cerca de tres horas. Imposible de seguir
Director: Bjork (no es la cantante, sólo alguien que se llama igual, pero sin diéresis)
Actores:  Las gentes de un pueblo del levante del que la directora no quiere revelar el nombre. Con la colaboración especial de Jordi Hurtado haciendo de él mismo en cifras y letras en la televisión de fondo del chiringuito de la playa (él ignora esta colaboración).
Crítica: Hubo un tiroteo al final del estreno. Se ruega a la audiencia que sea realmente culta o friki para aguantar el reto que presenta su visualización. 

En un pueblo de la region levantina, a 20 de mayo no han pasado de quince grados. Sus habitantes han tenido un invierno fresco que quieren que termine, y por ello los primeros 25 minutos de la película no dejan de hacer comentarios del estilo siguiente: "Pues vaya racha", "hasta el 40 de mayo ya se sabe..." "a ver si viene el calorsico, que tengo los pies helaos","este frío no lo había hecho nunca",  "así no se pué seguir", "no ha venío ni un turista" "se me van a quemar las pelotas (en la olla)" etc.  

Perro levantino el día  que
por sorpresa comenzó el caloret
Cuando el espectador no ha parado de oír estupideces sobre lo mismo una y otra vez durante media hora, y desea suicidarse, el milagro se produce: una mañana se levanta fresca pero el día se calienta y llegan a 40 grados en el pueblo. Los habitantes del pueblo costero se van todos a por el bañador y bajan a la playa, se bañan, juegan... pero la siguiente escena es a las 6 de la tarde, en que el calor sigue ahí, todos se han quemado como cigalas a la brasa, las olas del mar proporcionan un sonido de fondo que aturde y el espectador se siente casi tan mareado como ellos, comenzando a escuchar los siguientes comentarios: "su p. madre" "cagüen ----" "vendo agua fresquica, tres euricos la botellica de 50 cl", "vámonos al chino, que tienen el aire puesto",  "ya están aquí todos esos alemanes", "vamos a urgencias, que tengo quemaduras de primer grado", "no me tengo, Elisa, no me tengo en pie", "este calor nunca lo había hecho antes", "cenamos gazpachico?"... Las frases se intercalan unas con otras, de la boca de viejos, jóvenes, turistas, vendedores de limonada, mecánicos, cada comentario es más estúpido, más tópico, más mundano, el espectador está a punto de partirle la cara al acomodador y exigir su dinero de vuelta, pero entonces, llega la gota final. La pantalla se funde en negro, y aparecen unas palabras a ordenador:   
12 DE SEPTIEMBRE
Se oye el sonido de una tormenta. Aparecen las gentes acaloradas en medio del pueblo, hartas de calor, y al ruido del trueno, cae lluvia, y corren a refugiarse, soltando todo tipo de comentarios, que ya acompañan a los créditos (la escena de los comentarios en la playa dura dos horas 13 minutos): "por fin llega ya el otoño", "bien que hacía falta", "no me lo esperaba, esto nunca había pasado en septiembre", "pues a ver qué hacemos ahora", "fresco si, pero lluvia...", "nadie quería esto", "menuda mierda de invierno nos espera, "se acabó lo que se daba", "chim pún"... 

4/09/2015

CARTELERA CULTURAL: Alfreda, una persona grandilocuente

Título: Alfreda, una persona grandilocuente
Género: pedante
Director: Un concursante de Operación Triunfo del 2002  que no quiere desvelar su identidad. O lo que es lo mismo: anónimo.
Duración: Misa y media
Actores: Mily NIeto, Millán Salcedo, Ramón María del Valle Inclán (no el escritor, si no otro).
Actores secundarios: Jordi hurtado y José Coronado

Alfreda, la mujer de un cerrajero, lleva una vida estresada entre su trabajo en una ferretería, los horarios de su marido, y la música de acordeón de una señora que toca debajo de su casa a todas horas.

Un día, por accidente, a Alfreda se le cae una maceta de la ventana y la acordeonista gaditana fallece al instante. Alfreda se lleva un gran disgusto, a pesar de que por otro lado, supone un alivio. Ante el temor de que le acusen de asesinato con premeditación, y habiendo odiado su nombre de toda la vida, Alfreda hace un hatillo con una sábana de franela y un selfiestick y se marcha a vivir a Soria. Allí comienza una nueva vida como mujer soltera, atractiva, que no sabe nada de productos de ferretería, y bajo el seductor nombre de Marianela.
Durante casi toda la película la nueva Alfreda se reinventa y vive feliz sirviendo tés en un café del centro durante las mañanas y participando en tertulias culturales por las tardes, donde utiliza lenguajes pedantes y grandilocuentes con los que nunca antes se había atrevido. Los problemas comienzan cuando su nueva amiga soriana le cotillea el DNI en un despiste y descubre que el nombre Alfreda existe, y que le corresponde a la pedante de su amiga. No tarda en encontrar al marido cerrajero ni en enterarse del asesinato que Marianela lleva a cuestas.

El Cerrajero en el momento
de caerle la maceta, cuando aún
no es muy consciente de que
el pobre ha muerto
La película llega a su clímax cuando el marido le ruega que vuelva de rodillas, gritando su nombre desde debajo de su ventana, y mostrándole un papel del juez en el que se sentencia que la maceta cayó por accidente y que no irá a prisión.  Entonces Alfreda, con su nuevo lenguaje grandilocuente, le contesta a gritos: “¡no tengo intención alguna, querido cónyuge, de volver a tu lado a pesar de que me hayan declarado inocente!” y añade “¡olvídate de Alfreda, porque esta que te habla desde lo alto es Marianela, como la de Galdós!”. Entonces, en un descuido, Alfreda le da un codazo a una maceta llena de piedras de río y el cerrajero muere en el acto.

Crítica:
“Es una película alegre y atroz al mismo tiempo, simplona y grandilocuente, como su propio nombre indica”  Leticia Sabater.

“Una pedantería del siglo XXI”  The Villaverde Post.

“El gran milagro de la película es que hayan conseguido que los personajes no se rían al decir el nombre de la protagonista: Alfreda” Kati Muñoz, Diario Espejito Espejito

“Antes me como un churrasco con veneno que tragarme de nuevo las escenas de la pedante Marianela en las tertulias de la sobremesa soriana.Eso lleva más de la mitad de la película.” Quino Fénix


2/26/2015

CARTELERA CULTURAL: Amistad y podología

Recientemente escribí un relato basado en un acontecimiento de mi vida. Unos productores sin un duro realizaron un corto, y aquí os dejo la reseña:

Título: Amistad y podología (inspirada en Amor y Pedagogía, de Unamuno)
Género: Drama intelectual con olor a pies
Duración: corto de tan sólo 95 minutos.
Director: Criança Delgado
Actores: Katia Escobedo, Miasma Traspiés, Acatúm Tulara. Con la colaboración especial de Jordi Hurtado haciendo de conductor de grúa.
Crítica: asegurada

Adela Malón en los brazos de 
un portero de finca que la rescata 
de la grúa, en la segunda parte del 
film, que se estrenará en el año 2019.
En una mañana de abril Katia, estetiSIÉN de pies, descubre bajo la lluvia, fuera del local, a una mujer bajo un paraguas. Adela Malón se presenta y le dice “no soy Mary Poppins, ¿puedes abrirme? “ y añade “busco empleo”. Katia se aparta mientras Adela accede al local sin esperar respuesta y sacude el paraguas y su propio cuerpo hasta dejar las paredes y a la propia Katia como una sopa. Se puede leer en el rostro de las protagonistas un diálogo de miradas tal que así: “no sabes dónde te estás metiendo”, “lo sé, este lugar es un antro”, “lo peor no es eso, sino los quesos de los vecinos del barrio”, “no importa, necesito perras”, “allá tú, sólo te lo advierto, soy escritora y mírame”, “por favor, dirijámonos la palabra ya, no soporto los diálogos telepáticos”, “ok, tienes unos ojos preciosos”. Katia mira hacia la puerta y descubre una silueta conocida, entonces, le ruega a Adela: “están a punto de entrar los pies más asquerosos de todo el barrio. ¡Huye!” Pero Adela se adelanta, le quita el abrigo de peluche a la clienta, los botines, y procede a serrarle los callos. A partir de ese momento, Adela inunda de alegría y psicodelia el negocio. Come lonchas de pavo a horas tempranas, silba incesantemente canciones de Jethro Tull, da palique a los clientes más insoportables, despedaza a los concursantes de MasterChef y llora súbitamente en momentos felices. 
Tres días más tarde de embaucar a sus compañeras, el aire podrido de la avería de una alcantarilla próxima le recuerda a Adela que debe irse “esto no era para mí. Soy ingeniero de teleco.” Sus compañeras, la mayoría doctoradas en Estados Unidos, entienden enseguida. La frase última desgarra las emociones: “No te olvides esto” le dice Katia entregándole el paraguas de cerdos rockeros con el que llegó. Adela se aleja, abre el paraguas, y este se engancha a una grúa por accidente, quedando la protagonista colgada y pataleando con un vestido muy corto, a más de 6 metros de altura.