"Espinete, ¿te vienes a la panadería de Chema?"
Don Pimpón, 1985


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1/14/2026

La última performance de Pili Grossa

Hace unas semanas mi prima Pili Grossa compró una camisa hipster en una tienda de segunda mano y primera calidad en Almagro, Ciudad Real. El hombre de la tienda le aseguró que había pertenecido a su abuelo, y de ahí la etiqueta vintage. La convenció, y el primer día que se la puso observó que la gente la rehuía. Descubrimos que los sobacos de la camisa olían a rayo cósmico, más bien a sobaco de hace setenta años. La lavó con Norit, Ariel, Ecogel, Kalia, lejía y gasolina, pero el olor era más resistente que Putin, y decidió cortar ambas áreas sobaquiles en redondo. La camisa era lo más y se negaba a renunciar a ella. Y menos cuando había pagado 120 euros por la pieza. 

Pili Grossa con su camisa
demodé, marcando tendencia
Quedaron dos agujeros enormes que dejaban sus delicadas axilas al aire y le daban una libertad desconocida hasta entonces. Como está de moda el matojo, optó por dejar de depilarse aprovechando el espacio bajo el ala y aquellas matas sobresaliendo al ritmo al que se movían sus brazos comenzaron a crear tendencia y ahora tienen más que protagonismo en la noche de Malasaña y Lavapiés. Camisas recortadas con cabelleras sobresaliendo por todas partes. La gente no sabe de dónde ha salido la idea, algunos se la atribuyen, cuentan historias en redes... pero la realidad os la acabo de contar. Pili Grossa siempre marca tendencia.

5/20/2020

POEMA DEL CONFINAMIENTO

Gente que, inexplicablemente, parece conocer este blog, me hace llegar pequeños escritos y poemas por debajo de la puerta de casa. Aquí mismo reproduzco el que más impacto me ha causado, totalmente desgarrador:

–¡Pim! ¡Pam!¡Pum!
–¿Qué es eso?
–Nada, la puerta del baño.
No te hagas ilusiones,
que la que no suena
es la de la calle.
–Mecachis...
–¡Siempre la misma palabra!
¿No podrías soltarme un taco?
–No me pidas eso,
estudié en los Agustinos...

           TELÓN

–Ras, ras, ras
–Y ahora, ¿qué?
El protagonista del poema, muy
preocupado durante su encierro

¿Es que hay ratones?
–Déjate de sueños,
me estoy rascando
las pelotas
–¡Papá!
–Ni papá ni leches.
Estoy en un ERTE
y yo estudié
en el instituto de mi barrio.

1/14/2020

CONCURSO DE MIERDA PARTE IV

...y cuando al fin llegamos al colmado, Ruger nos recibió con una miradita que nos indicaba que de momento, la directora del centro no había parado de hablar sobre la nueva moqueta de la guardería y otras memeces.   
 Di un repaso a las personas que estaban en aquella trastienda del colmado, por cierto, un lugar cutre como ninguno, con humedades y aspecto de vivienda de duendes. Allí estaban, fingiendo que aquello era una tertulia literaria en lugar de un complot propagandístico: una chica de mi edad bastante fina, y me refiero a que era delgada como un hilo; un hombre con bigote a lo Galdós tan grueso que ocupaba todo el espacio extra que la primera dejaba libre; dos hermanas gemelas de edad indefinida, pero sin duda mayores de cincuenta años, con unas pecas que les daban aspecto travieso; una anciana encorvada de más de cien años que no sé por qué, servía cafés sin descanso; un último hombre que parecía de la Guardia Civil, porque iba vestido de Guardia Civil y llevaba un tricornio y una chapa en la que ponía Guardia Civil


Reunión en el colmado. La directora
se cree que es Simone de Beauvoir
 y el resto finge que se trata
de una reunión de intelectuales
existencialistas encabezados por Sartre.
 En realidad, mi contrincante sólo podía ser la chica fina. El resto no cuadraba con la franja de edad. La directora entró en bucle con las luces led de la guardería y el Pipas se hizo el gracioso pintándole cara a una pipa y poniéndola en media cáscara abierta, como si fuese un Moisés mínimo a punto de ser abandonado en el Nilo. Se lo pasó a Paqui, que aguantaba la risa, luego a mí, que les chistaba con la mirada divertida, y al fin yo se la pasé a Ruger, que al cogerla y verla, la tiró por los aires soltando un gritito en catalán, haciéndose mirar por los presentes y diciéndonos en bajo “cómo sois, con la grima que me dan los críos…” La tertulia se hacía enfermiza y yo ya me preguntaba si es que no habían invitado a ningún intelectual rancio para hablar de sí mismo, como en cualquier acto literario que se precie (véase Haroldo Amat), pero el hombre gordo del bigote galdosiano carraspeó, y otra vez lo hizo aún más fuerte, y otra más, de un modo que parecía que estaba en el excusado intentando no voy a explicar qué. 
Momento en que el hombre del
bigote carraspea hasta parecer
que va a hacerse caca
 La directora se calló por fin y todos le miramos horrorizados, entonces, el hombre aprovechó para dar las gracias por cederle la palabra y se puso a hablar de su obra, que eran tratados de tauromaquia y de cómo hacer kéfir, y cómo los había autoeditado con financiación del Estado (en serio, no pregunten). De pronto, se produjo una explosión. El Pipas había explotado la bolsa de pipas Facundo sin querer. Las gemelas traviesas reían a carcajada limpia y el Guardia Civil exclamó “callarse, coño”. Entonces, pasó un ángel y luego otro, las gemelas lloriquearon un poco y el del bigote dijo “qué vergüenza”. Ruger me susurró: “pero, ¿cuándo dan el premiet?” y la directora le oyó y dijo “primero leeremos el poema ganador del año pasado”. La chica fina se levantó con una hoja impresa y declamó:

Soy un hombre con sentimientos
y algunos vicios,
las tragaperras son mi fuerte, 
el chato de vino mi agua, 
la partidica de mus… 
pero me pusieron una guardería 
al lado de la oficina 
y ya sólo olía plastas de bebé 
y oía llantos constantes. 
Hice una broma Telefónica 
y dije que volaría el local 
si no se iban a otra parte… 
A cambio, pasé tres años en la cárcel 
y gracias a eso, 
ahora soy poeta.

 La flaca se desinfló y agregó: Néstor Turado. Los aplausos ensordecieron la cueva, la verdad es que el poema era bueno, pero el poeta, claro está, no había sido un alumno sino el loco que hizo el aviso de bomba. 
 “Y ahora”, dijo la directora, “el ganador de este año es… ¡Bertín Osborne, por el poema Loco por la guarde!” El guardia civil se levantó y fue a por el premio “un set de cremas de Primor” anunció la directora haciéndole entrega. Los cuatro estábamos atónitos. Pero, ¿se trataba de otro Bertín Osborne?  ¿Era su representante? ¿Su colega? ¿Un farsante? Y sobretodo, fuese premiado uno u otro, ¿qué pintaban en mi franja de edad? El resto de los presentes parecían encantados, como si entendiesen lo que estaba sucediendo. Salí arrastrada por mis tres amigos y Ruger nos condujo a la tasca de al lado que tenía cierto glamour de barrio, donde nos confesó que había llegado conduciendo el AVE de Barcelona tres años atrás y que había desertado de la conducción de trenes desde entonces, dedicándose a vender aceitunas de Camporreal, su sueño de toda la vida. Poco a poco volví a la realidad, disfrutaba de mis amigos y tomaba notas mentales para mi próxima novela o poema, entendiendo que jamás ganaría un certamen literario... a no ser que lo convocase yo.

3/22/2018

FALTAS DE ORTOGRAFÍA Y POEMAS DELICATESSEN




  Ayer recibí en mi buzón una nota arrugada escrita en papel de cuadrícula de cuaderno escolar, que decía lo siguiente:

Querida Gavilán,
tu bloc es huna maravilla, y soy muy fans, pero hecho de menos mayor contenido en la sección pohesía pura, especialmente oy, que es el día de la poesía. 
Te hescribo en este papel porque hodio la tecnología.
Gracias. De nada.

Hanónimo


  Está claro que, además de la tecnología, el remitente odia también la ortografía, y tiene un problema con las haches. La nota me dejó K.O. por lo del día de la poesía, que se me había pasado y, en realidad, en su totalidad. 
Patatas revolconas de Bar Manolo
  Primero me llama Gavilán, cuando todos los seguidores del blog saben de sobra que soy Mina Patuco y que Gavilán es quien es. Por otra parte, se dice fan de la poesía pero escribe una falta cada cuatro palabras y, para rematar, dice que odia la tecnología, entonces, ¿qué hace leyendo el blog? 
  Es cierto que varias personas nos han pedido encarecidamente VOLVER al papel, al formato fanzine fotocopiado. Otros nos solicitan un libro con los mejores posts de Gavilán, pero tendría el volúmen de una enciclopedia de las de antes. En realidad, me gustaría aclararle al anónimo personaje que yo también odio la tecnología, en especial las redes sociales. Enviar mensajitos en público a mis amantes o hacer fotitos a las patatas revolconas de Bar Manolo no es lo mío. 
El sofisticado jeroglífico en el reverso del anonimo
recibido. Mina Patuco aún trabaja en descifrarlo.
  El caso es que le di la vuelta al papel y encontré un jeroglífico sin sentido, que no he sido capaz de resolver, y eso me dio la impresión que la persona que escribía tenía una mente sofisticada y que a lo mejor podía tener faltas por ser extranjera. Llegué a emparanoiarme con la idea de que fuese alguien importante, alguien que pudiera darme una oportunidad en el futuro, como la Directora General de la Unesco o la dueña de la pastelería de enfrente, que es croata. Así que, anoche, en honor a él o ella, escribí estos versos. Feliz día de la poesía, queridos Gavilanes:

       Llueve...
       nieva...
       frío...
       calor...
       ¿Qué broma es esta?
       ¿Chubasquero o abrigazo?
       ¿Pantalón pesquero
                       o calcetín térmico?
       ¿Pañoleta
       o verduguito de lana?
       Con lo último
                  tu cara parece
                          un bollo preñao.
       —Y eso, ¿qué es?
       —¡Ay, ay! ¡Mi carita!
       —Perdona, que te he confundido
                              con una ensaimada
                                          mallorquina.



3/09/2017

Hipster de turno

Como prometí, os muestro a continuación el poema con el que participé en el concurso de mierda del que os hablaba la semana pasada, y que no gané. Basado en un escarceo amoroso con un hipster a la moda en la puerta del súper, juzgad vosotros mismos.

Hipster de turno
barbita pomposa
¿sumergiste el pelo en los años 80,
o en el comienzo de los 90?
Eso sólo lo saben los New Kids on the Block
                                                                    block
                                                                           block.
Sólo dos cosas te digo,
querido hipster de palo:
                                         
               Una,
ahólgate los pantalones
si eres de pata ancha
o de patorra maciza;
                dos
desabróchate el botón
                                  superior
                                         de la camisa (isa... isa... isa...)
          que si tienes suerte
y ligas
        con la chica mona
Hipster de turno utilizando su barba como cuenco para
comer macarrones con chorizo después de darle calabazas
esa,
       no va a haber alma
                        que soporte el hedor
que salga de ahí
    cuando te desabroches
          para hacer de hipster lover.

Chico a la moda,
cultureta del cuerno,
coleccionista de folliamigas,

¡¡¡¡¡¡basta de robar chalecos
                               del armario
                                        de tu padre!!!!
Sigue el consejo
de tu abuela Isidra,
                   la del pueblo:
                                 déjate de gilipolleces.



Dedicado al hipster del Caprabo

3/01/2017

Concurso de mierda Parte I

El mes pasado me enteré de que, en esto de la escritura, existen los concursos. Concursos literarios a los que cualquiera puede presentarse, y el premio puede ser desde un vale descuento de Fairy hasta crema andina para el vello corporal o, incluso, dinero. Tina, la de la tintorería, me lo dijo claramente: "hay un concurso de poesía donde te dan un viaje a Mirroque de Mar con todos los gastos pagados en temporada baja". Aquello tenía que ser el destino. Literatura y Mirroque de Mar de nuevo reunidos en mi vida, era claramente una señal. "El que lo sabe es el portero del 58" dijo, y fui a enterarme. 
Alfredo es el portero del 58 y el tío da pereza, porque tiene un ojo pipa y el que tiene bueno lo dirige siempre al mismo lugar en las mujeres, una vecina de su edificio incluso le empujó en una ocasión por las escaleras por guarro, pero luego se lo perdonan todo. Al preguntarle, sin dejar de apuntar con un ojo al balcón de arriba y con otro donde os digo, me contestó: "La comunidad de vecinos organiza el concurso. Escribes un poema, haces 25 copias tamaño A5, las encuadernas en espiral que no canutillo, cuerpo de letra 11 en fuente sin serifa, y me lo haces llegar por correo certificado bajo seudónimo con plica y ante notario, sin remite ninguno". "¿Es en serio?" "Muy en serio", me aseguró. 
Yo tenía que ganar aquel premio, ni siquiera había trascendido más allá de la manzana donde vivo, ¿qué otro vecino podría ganar? Yo tenía que ser la única escritora decente, porque no podía imaginarme a ningún otro de la zona escribiendo con la pasión con que yo ando haciéndolo últimamente. Fui a casa y puse patas arriba el salón, todos los poemas escritos a mano en diferentes soportes (papel higiénico, contraportada de libro de sudokus, tickets de compra aprovechados por detrás, servilletas de bares... ) los colgué por las paredes o por el suelo
En el acto de escoger poemas,
junto a la impresora láser de alta definición
tirados, comparando unos con otros, sopesando, cavilando, descartando... me sentía como Rimbaud a tope de absenta, o como Paris Hilton teniendo que decidirse entre miles de zapatos esparcidos por su vestidor. Al final, tuve que escoger entre "Calla, calla, calla", "Hipster de turno", y "Gases extremadamente tóxicos, ¡Babúm!", y consultando con varios amigos por teléfono, me quedé con "Hipster de turno". Cuando creí que ya estaba casi todo hecho, llegó la segunda parte: ¿veinticinco copias? Portada y poema, o sea, cincuenta páginas impresas para un concurso de un poema de nueve líneas. Tuve que comprar tóner y cuartillas de A5, y a imprimir. ¿Alguien pensó que imprimir en A5 es fácil? Nooooooo. Entonces, otra sorpresita: encuadernar en espiral dos páginas, ¡veinticinco veces! Pago a tocateja en la papelería de enfrente. Dos euros por encuadernación, la encuadernación más ridícula que jamás hayas visto. Eso sumaban 50 euros más otros 40 del toner y los folios. Entonces vino el episodio de la plica y el pseudónimo, Dios mío, llevaba ya cuatro días preparando aquel poema para ese concurso de mierda, pero el premio sería mío, yo lo sabía. Al fin metí todo en un paquete y pagué algo más de quince euros por ir hasta la oficina de correos más cercana, a ocho manzanas, y enviar el manuscrito multiplicado certificado y con acuse de recibo al portal de al lado, entonces, recordé lo del p*** notario. Me flaqueaban las fuerzas y estaba a punto de tirar la toalla, cuando el propio empleado de correos me informó de que tienen servicio de notario allí mismo en Correos, y que por 70 euros me ponían también la apostilla de La Haya. Así que cedí, arruinada y esperanzada al mismo tiempo, era como comer cerdo agridulce, por la mezcla de sensaciones y eso.

Si pensáis que terminaría la historia hoy, no lo he hecho. La emocionante entrega de premios en la sala de juntas de la Comunidad de vecinos, la intervención de Harold (Haroldo Amat), el famoso escritor, y todo lo demás, os lo cuento mañana, que va para largo. Por supuesto, Hipster de Turno podrá leerse también en el próximo post.

1/14/2017

Poema inverosímil

Amaranto es un amigo nuevo que me he hecho. Es poeta y asesor fiscal, y el tipo no ha superado cumplir los cincuenta, tiene una espinita clavada de los 80 o así, que le hace empeñarse en cosas como las que él mismo expresa en el siguiente poema:

Fas fas fas
¿quién anda ahí?
¿Ratones?
Nadie responde.
Silencio
y la voz del vendedor de lotería
entrando por la ventana
¡de la once para hoy!
Frisky frisky frisky
¿Cómo? ¿Qué sucede?
¿Es acaso la vecina espiando?
Silencio de nuevo,
canturreo Camela porque puedo
y nadie me oye.
Ñi ñaaaac  ñi ñaaaaaac
busco como asustado,
¿es una señal divina?
¿Debo engrasar las puertas?
Comienzo a sudar
y llaman al timbre,
cu-cúu me dice Roldán,
el portero,
al otro lado.
Al correr a abrirle
otro ruido me persigue:
Chíiiiiiiis chíiiiiiis.
–Roldán, Roldán, ¿oyes eso? 
Viene como de por aquí abajo...
Roldán me mira las piernas
y el empaquetado,
y responde
con su acento de Segovia:
–¡Pero cómo no van a sonar 
esos pantalones de cuerazo
que te aprietan que estás morao?
Adiós, sueño
              de mi vida...
y una pregunta bucólica
queda en el aire:
¿cómo lo hacía
                        Miguelito
                                    Ríos?
El cuerpo de Amaranto embutido en los pantalones,
mientras éste busca por toda la casa la procedencia
del chirrido que hacen sus pantacas de cuerazo
friccionando.


12/01/2015

SILENCIOSO CUMPLEAÑOS

Sigo poniendo orden en mi buhardilla exterior, archivando todos los papelotes de mi pasado, lúdicos y profesionales. He encontrado esta perla, este poema feroz que escribí en mi cumpleaños de los 23 (hace sólo tres años), cuando trabajaba en aquella oficina apestosa pero con un buen porcentaje de gente guay:


SILENCIOSO CUMPLEAÑOS

Quise mantenerlo en secreto
ante toda la oficina,
ya que el año anterior
las orejas escocidas
de tanto tirón
¡Ay, ayyyyy!
gritaba con todas mis fuerzas,
pero no me oían
aunque la que me quedaba sorda a tirones era yo.

Cumpleaños feliz
      me susurró el jefe
              mientras pasaba
  chasqueando los deditos
en dirección al baño.

Gracias
quise decirle esta vez,
pero él ya estaba fuera de mi alcance
Esperé
     y esperé
         y esperé
                   …
                      …
                         …
Hasta que media hora más tarde
y con el periódico 
bien doblado 
bajo la axila
Mi antiguo jefe,
el día en que quiso felicitarme
salió el jefe
del aseo de caballeros

Gracias
repetí
esta vez ante él.
Y él
quiso extenderme la mano
para felicitarme con honores.
Entonces
no pude contenerme:

LA MANO DESPUÉS DE ESTAR MEDIA HORA CAGANDO NO TE LA DOY

Y con esta frase
gloriosa,
directa,
atrevida,
le dejé
          rojo como un tomate
                    ante toda la oficina


Imagino que sabréis lo que vino después. Hice mi cajita de recuerdos y salí de allí en busca de un nuevo trabajo. Lo mejor que me ha pasado nuca.

10/19/2015

Confesión poética


Recientemente me he inscrito en un centro de voluntariado municipal donde estoy impartiendo un cursillo "la confesión a través del poema espontáneo". Una pareja se ha lucido, ella es vendedora de bolsos en el rastro, y él rejonero. Os dejo una hermosa carta-poema que ella le dedicó a él este sábado en clase, la noche antes de perderse en el rastro y desaparecer para siempre:

Querido Adam (Adamasio)

Me encantas de día,
pero sobretodo
de noche con la luz apagada.
De ese modo
puedo imaginar que eres otro,
Bolso gallináceo, en el que se cree
que huyó la autora del poema.
Fue comprado por la mismísima Tina
Turner, que estaba de turista por Madrid.
de ese modo
puedo soñar que Brad Pitt
es quien ronca a mi lado
y no me toca un pelo
desde hace siglos…

Adam de mi alma,
rejonero mío
ni el toro ni la vaca
te hacen daño
pero a mí sí me lastima
tu vestimenta
a lo Bertín Osborne;
cuando lo veo,
daría el suelto de mi monedero
por caber en uno de mis bolsos
artesanales,
y por el arte
de Bilry-Birloque
desaparecer dentro

Adam, querido,
quiero ser sincera
como una vela
consumida (sin-cera)
y decirte a la cara
que te tengo cariño
pero no me pones
nada
nada
ada
dada
dubi
dubá


Analía J. Rimsey

4/28/2014

Poema de los eventos oficiniles

Amaranta es una mujer sensible e insegura, pero trabaja en una gran compañía. Además, se hace las cejas en la clínica de estética y arreglo de pies. Anoche se dejó su agenda de la oficina, y encontré, entre sus páginas, sensibles poemas oficiniles, como el siguiente que os doy a conocer. Por favor, máxima discreción: 


Cu-cú
¿quién es?
Soy el invitado a un evento
soy ese tipo con secretaria
o secretario
o qué se yo…

¿Viene acompañado?
Para nada.
Sólo traigo unas tragaderas
grandes como lomos de cerdo
y ganas de zamparme el cóctel
sin olvidarme de pronunciar la c intercalada
porque así suena más chic
o más pedante,
según se mire

Escuche, hay muchos más invitados
todos igual de sosos
y con las tragaderas del mismo tamaño
con el mismo hambre

Pero yo soy un tipo trajeado
con un rol importante
para mis subordinados
juego a encestar huesitos de aceituna
en la boquita de la rana

Ring Ring
¿Quién es esta vez?
¿Viene usted también al evento?
No, yo soy más de meeting
o de taller
¿Su nombre?
Donald Sutherland
¡Caray!
¿Qué pasa? ¿Sabe quién soy? (sonrisa ególatra)
¡Claro! El sobrino nieto de mi portera
se llama igual


Dedicado a Irma soriano

11/04/2013

Pechuga es mi menú

Gachas manchegas, el plato que el astuto camarero
sirvió a Edurne durante su última visita al Restaurant
Mi principal clienta, Edurne Manrique, lleva años frecuentando un restaurante que hay junto a su trabajo, y pidiendo un menú de pechuga de pollo a la plancha que le va muy bien y la ha mantenido en 55 kilos los últimos trece años. 
A pesar de aparecer allí todos los jueves y pedir lo mismo durante tanto tiempo, el camarero -el mismo desde el primer día- se hace un lío, y Edurne está cansada de dar explicaciones. Por ello, siguiendo mi consejo, le ha hecho llegar el siguiente poema, dedicado a la inutilidad absoluta: 

Pechuga es mi menú

Tras tras

Es el camarero
de un fino restaurante
que sin e
es restaurant

¿Que qué deseo?
Jubilarme a los 40
¡No preguntes tonterías!
me dan igual tus tatuajes
o tu origen constantinopolitano

Si te refieres a la comida
ya lo sabes
lee mis ojos afilados
descifra mis notas
al estilo pictionary
que pongo ante tu vista
en una libreta de Hello Kitty

Una gallina o pollo
Un cuchillo de carnicero
Una casquería
Carro de la compra
Aceite de oliva a la sartén… ¿lo pillas?

¿Te cuesta tanto, cojoncio?
¿Te cuesta tanto
recordar
que es pechuga
de pollastre
lo que quiero comer?
¿Acaso mi peinado a lo Cleopatra
pasa inadvertido ante tus ojos?
¿Cuántos jueves más
          necesitas
        nene
para saber qué es lo que me va?


6/06/2013

Poema de la chica para todo

Un poema furioso que ha escrito la estanquera de mi barrio. No tiene nada que ver con su vida, pero afirma que estos casos, haberlos los hay. A mí me suena muy lejano, la verdad…

¡Pim! ¡Pam pum! ¡¡Fuego!!
La chica para todo
Ha llegado a la oficina


¡Pim pam pum!

¡Traeme los informes!
¡Toma esto!
Ni gracias
¡Compra unas pastitas! ¡Tenemos reunión!
Las chuparé todas antes de servirlas

¡Cárdate el pelo, que parece que te clarea!

¡Pídeme una cita en el podólogo!

¡Alcánzame una pechuga de pollo a la brasa!
 
¡Llama al proveedor de enfrente!

¡Llama a mi sobrino nieto, que tiene depresión!, como tú eres joven…

¡Falsifica mi firma y diles que sí!

Llama a mi mujer, y dile que estoy reunido

mientras como con Canasto

                                ¡Puedo ir a hacer pipí?

¡Levanta la mano y pide permiso,
sólo piensas en ti misma!

¡Pim pam pum! ¡Fuego!
¿qué ha pasado?

                        Que me he liado a hostias
                        con la colección de coches en miniatura del jefe
La madre…

Aspecto del jefe de la autora del poema al llegar a la oficina

4/26/2011

poema del hombre apaleado


Cuarenta y cinco palos
le han caído
a Jacinto Milán
mucha gente lo conoce
como el cuñao,
pero eso es una historia
y esto un poema.

Cuarenta y cinco palos
llovidos
como la regla de don Gerardo
en sus uñas pringosas
cuando era solo un colegial
jesuítico.

Cuarenta y cinco mazas
bien dadas,
salidas de la boca de un suegro
a grito de "adherido",
"suelta ese pan, que no hay bastante",
o "tú pasas el verano con nosotros, sí,
pero te pagas el billete del Alsa".

Cuarenta y cinco rizos
cortantes como agujas
que cuelgan de la cabeza
de alguna mujerzuela del barrio
que cautivó su corazón
pijazo
y hoy la llaman señora de Tal.

Y sobretodo,
cuarenta y cinco dias
por año trabajado
si no deja de perder el tiempo
leyendo
gilipolleces como esta

A Damián, el Vasco

En la foto: Damian el Vasco, alias Michi, disfrazado de Sergio Dalma, su personaje de novela favorito.

2/21/2011

poema feroz

Nos ha llegado un poema lleno de fuerza de un tal Vania. Antes de darle paso, sólo una pregunta llena de esperanza: eres ruso?

Soy la suela de tus zapatos,
¿por qué no me miras a la cara?
¿por qué aceleras el paso cuando llegas tarde,
sin pensar en lo que yo tengo que aguantar?
Soy una suela resistente,
te he sido fiel durante años,
pero admitámoslo: me queda poco,
y yo sólo
rezo
para que no te apuntes a clases de baile,
y sueño
con que te pongas a régimen
de una puñetera vez.

Vania

12/21/2010

El stress pre navideño

Poema recibido en la redacción de Gavilán en el dia de hoy:

Veintiuno de diciembre,
fun, fun, fun,


Quedan cuatro días
para Navidad
mi padre quiere una chamarra
y mi madre quiere un tucán
cucurrucucucucucucúúúúúúúúúú!!
Eso es un cuco! No confundas al lector!!
Me dice una voz al fondo de mi borrachera.

No sé como resolver
esta movida
a mí ya no me queda
mas que calderilla,
clin, clin, clin!
me suena el bolsillo,
un cultureta se para y me dice:
"Se dice Klimt", y yo le enseño el dedo corazón,
que es tan romántico
como la época posterior al barroco.

Qué estrés,
mazapán, piña colada, turron,
y Ana Obregón cantando las uvas.

Roque Nieto

11/17/2010

Amancio, un tipo curiosamente agradecido

Un tal Amancio que sigue nuestro blog me ha pedido que le publiquemos un poema dedicado a su mamá. Amancio nos cuenta que tiene 31 tacos, vive con sus padres, y aún está pensándose en qué quiere trabajar a pesar de que le han pagado ya dos másters después de la carrera. Amancio, macho, si sigues así, vas a ser un pajarraco de los buenos. Os dejo leerla, para que los juicios los hagáis vosotros, pero me encantaria verle la cara al tal Amancio...

Tengo una lucha interna

y una ducha eléctrica,

y no sé cuál de las dos cosas es más peligrosa.

Dejé el cole hace tiempo

pero me persigue gente

que quiere jugar a los profes,

y eso no me va.


Desde los treinta años

llevo pensando en el futuro

mientras me como unas natillas

Danone.

Ahora tengo treinta y uno,

¡qué sufrimiento!


Tengo cosas que hacer,
como lavarme los dientes
o bajar a por el pan.
Mami, no me regañes si no lo hago
ayer me hiciste la camita
con sábanas limpias
y este hijito te lo agradece.
Te prometo que mañana mismo
me hago el currículum.