"Espinete, ¿te vienes a la panadería de Chema?"
Don Pimpón, 1985


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3/17/2020

CARTELERA CULTURAL: Perrería apocalíptica


Título: Perrería apocalíptica 

Género: Ciencia-ficción 

Duración: Nadie sabe hasta cuándo 
Director: V. Coronas 
Idioma: Parece que se ha extendido a todos los idiomas 
Reparto: Gente improvisada para que parezca aún más real. 
Una estudiante de filosofía se queda al cuidado de los dos hijos de sus vecinos mientras estos se largan a la Isla de Pascua a reavivar la llama de su matrimonio en brasas. 
Al cabo de pocas horas, Conchi pide ayuda a su novio porque ya no puede más, y en el momento en que Quique entra por la puerta se decreta el estado de alarma por un virus relacionado con cerveza o familia real a partes iguales. Los dos veinteañeros quedan confinados en la casa con los niños indefinidamente. 
Tras unos días de darle a la oca, al parchís, las tabas, al cantajuegos y a sesiones virtuales con los papás de los niños, que aparecen bronceados y fingiendo preocupación por no poder volver de momento, los dos estudiantes trazan un arriesgado y astuto plan para poder salir a la calle a tomar el aire. 
Ya que el único salvoconducto para salir de casa es pasear al perro, deciden coger un sucio peluche gigante de Cristinita, la pequeña, ponerle una correa y salir a pasearlo a ver si cuela. Para que el muñeco ande, le insertan unos patines de la Nancy y Quique emite ladridos sin articular los labios, algo que aprendió viendo a José Luis Moreno en la tele. 
La imagen apocalíptica en la que se les ve a los cuatro paseando a un perrazo gigante con patines y que ladra sospechosamente en mitad del bulevar vacío, pensando que están engañando a alguien, es lo más valioso y lo más patético de todo el film. 
Al final, una patrulla de la Guardia Civil los alerta por el megáfono: “SUELTEN EL PELUCHE DE FERIA. REPITO. SUELTEN EL PELUCHE, QUE NI SIQUIERA ES UN PERRO, QUE ES UNA ARDILLA GIGANTE. SUELTEN YA ESA BOLA DE PELO ARTIFICIAL Y VUELVAN A CASA CON LAS MANOS EN ALTO…” 
En un arranque heroico, Quique se la juega y mueve a la ardillaza con la mano por detrás e insiste con el falso ladrido, como si la mascota amenazara a la patrulla. Un sargento como un armario sale del coche con cara de malas pulgas y la familia de postín sale corriendo, dejando al perro-ardilla abandonado en mitad de la calzada, mientras la patrulla se aleja y suena la música de Rocky, nadie sabe por qué.

Quique en su arranque heroico,
ladra mientras sonríe
Angustiosa, aterradora, sin sentido, la película recoge una realidad paralela poco realista, incluso tratándose del género de ciencia-ficción. 


“No hay quien se trague que algo así pueda pasar en la vida real” Roque P. Tulante, El País 
“Un film apocalíptico con el que nadie se sentiría identificado, ni en sueños” K. Gón de ABC 
“Ni la mejor novela de Stephen King sería tan retorcida” Pablo H. Rodríguez, El Mundo

5/29/2018

La mujer que susurraba a los zapatos

 La semana pasada le comenté a mi prima Pili Grossa que ya había dado todos los pasos para convertirme en escritora, pero que de momento no había obtenido ni un céntimo. Ella me contestó:
—Prepárate, que va para largo.
—¿A qué te refieres? –le pregunté con la inocencia de un cordero.
A continuación me enseñó varias fotos de escritores muy famosos que habían muerto más pobres que las ratas, incluso habiendo sido publicados. El pobre Oscar Wilde estaba ahí, mirándome con su cara irlandesa.
Fue como uno de esos pellizcos de mi abuela en los mofletes. Me acerqué a la zapatería elegante de Marisina, que es a la única a la que le van bien las cosas en el barrio, y le dije desesperada: “Tengo al menos que pagarme los aperitivos de los domingos. No sé nada de zapatos pero sí de podología”.
—Eso no me vale –contestó– pero mañana tengo una fiesta. Imagino que, por un día, no va a arder el mundo. Vente a las 10 con calzado formal, nada de esas bambas pasadas de moda que llevas.
Aparecí como me dijo. Tenía unas manoletinas de tercero de BUP que aún me cabían con los dedos encogidos y la verdad es que parecía una zapatera elegante aunque anduviera como una geisha. Recordé las palabras de la prima Pili en mi conciencia “la realidad supera la ficción. Incluso vendiendo zapatos encontrarás material para una novela”, y me resultaron como de hablar por hablar.
La anciana que susurraba a los zapatos,
minutos
antes en la terraza del
pub irlandés "Falcon Crest"
Aparecieron enseguida una madre y una hija coetáneas de Matusalén, buscando un zapato cómodo para la anciana, que tenía una boda. Se empeñó en un zapato grisáceo del que no quedaba más que un 35 y se quedó ahí, mirándolo con una pena exagerada. Mientras, la hija, sesentona, ágil,  y vestida a lo Obregón, rebuscaba entre todo el muestrario preguntando por tallas, colores y posibilidades que nunca eran exactamente las expuestas. “¿Tiene esta misma bota pero en color turquesa y sin forma de bota? ¿Se le puede cortar la tira a los merceditas y teñirles la piel?” 
Mareaba más que un mono de feria, así que me eché a un lado y la dejé desmantelando el local a sus anchas sólo por no oírla. La anciana seguía junto al zapatito gris. Al observarla, la encontré mirando fijamente al zapatito con las manos en posición de echar polvos mágicos, como de sortilegio, diciendo “¡bssss bsssss! conviértete en un treinta y nueve, ¡bsss bssss!” El zapatito no reaccionaba y yo flipaba en colores pensando si me habrían puesto ácido en el café. La anciana se dio cuenta de que podía verla y simplemente dijo “a ver si hay suerte y crece un poquito”. No se puede decir que estuviera del todo loca, ni siquiera pensé que estaba senil. Tenía un chisporroteo en los ojillos que más bien me hizo creer que, o bien mantenía intacta la ilusión pueril que todos perdemos con los años, o bien se acababa de tomar un pelotazo en el pub de la esquina, pues algo de eso había en el ambiente. Hizo unos pocos aspavientos más y desistió, igual que lo hizo la hija, dejando la zapatería como una cuadra. ¡Adiós, adiós! (y no vuelvan). Había tal revuelto que puse el cartel de cerrado aunque aún eran las 11 de la mañana, total, Marisina estaba en una boda. Encendí la radio, me tumbé encima de la montaña de zapatos con un cuaderno –tenía tiempo de recoger– y me puse a escribir: “La semana pasada le comenté a mi prima Pili Grossa…”






5/04/2017

Cambios en la consulta del psiquiatra

Empiezo a percibir cambios en mi paciente favorita. La noto como en rebeldía y me da que podrá librarse del psiquiatra antes de lo que nunca hubiese pensado.

-Doctor, a veces me encuentro mejor y pienso que podría continuar este viaje que es la vida sin usted.
-Gran equivocación. Si decide continuar remando sola por aguas desconocidas, su barco se hundirá.
-Pero los únicos barcos que yo he visto en mi vida son los de Hundir la flota...
-Ahí lo tiene. Barcos que se hunden delante de sus narices.

Silencio ensordecedor y yo, desde el otro lado de la pared, queriendo gritarle a esa mema que salga corriendo camino de algún bar de moda.

-La verdad es que estoy yendo a clases de natación, tal vez si el barco se hunde, yo podría salir a flote.

La paciente en plena rebeldía, con un gorro de baño
de 1920 inspirado en una novela de Boris Vian,
a punto de tirarse de la barca.
Ojos del psiquiatra desorbitados, el sudor le baja por la frente ante el peligro de que su nómina este mes se reduzca un pellizco.

-Antes quiero que esté segura. Realizaremos unos ejercicios prácticos durante las próximas treinta sesiones e iremos viendo la evolución.
-¿De veras, doctor? Es usted una gran ayuda...

Me parece que esta pobre va a necesitar que alguien le abra los ojos, y esa voy a ser yo. Seguiré retransmitiendo desde detrás del póster de la Pantoja. Corto y cierro.

12/02/2016

La enseñanza de la croqueta

Las últimas semanas he estado realmente ocupada con mi nuevo trabajo: me han contratado para enseñar a las gentes de varios lugares de la ciudad a decir la palabra "croqueta" correctamente. 
En 2015 varios científicos de la Universidad de Cuenca hicieron un estudio sobre las palabras mal dichas en castellano en la Península Ibérica, y la palabra croqueta (o cocreta, mal dicho) fue la ganadora, acercándose ésta en persona (en palabra) a la Universidad a recibir el premio (35 euros en vales de Mercadona).
Este hecho concienció al Ministerio de Educación y Cultura de que era necesario hacer algo de inmediato y, muy eficientemente, se han destinado treinta millones de euros para pagar a profesores como yo (he hecho un cursillo) a enseñar a decir CROQUETA correctamente por todo el territorio nacional. 
El cocinero bengalí haciendo los ejercicios
de pronunciación "CROOOO"
"Es importante que el término COCRETA desaparezca antes de que la RAE lo admita en su circense diccionario, como lo ha hecho ya con ALMÓNDIGA, ASÍN, o NORABUENA. Estamos dispuestos a sacar las armas si es necesario" llegó a declarar un alto cargo del Ministerio en un ataque de pasión lingüística inexplicable. Aseguró que otras necesidades educativas en el país podían esperar.
Y en eso estoy. Mi alumno estrella es un bengalí que lleva treinta años de cocinero en una de las cavas de la Plaza Mayor, y que nunca antes había oído el término bien pronunciado. Estoy utilizando con él diversas técnicas pedagógicas para que se olvide de las cocretas y se pase a la croqueta de verdad. Le obligo a hacer la rana diciendo CRO más de quince mil veces seguidas en una mañana (le propongo saltar también como una rana, para amenizar la clase y motivarle). Aún queda QUETA, pero creo que en eso dará menos trabajo. 
"Tampoco lo veo tan grave" me dice Reme, que es la yaya de unos chiquillos que viven a la vuelta de mi casa. Se niega a aprenderlo a decir bien y cree que si deja de decir cocreta, esas ricas masas empanadas no sabrán igual.

4/21/2016

La primera vez que me colé en la disco... Parte II (o "persiguiendo a Carlos Chamizo, Pito de Oro")

Os dejo con la historia prometida, la que ganó el concurso "la primera vez que te colaste en la disco", y que completa el post de ayer. Es una apasionante historia con un final de traca. 

La primera vez que me colé en la disco fue persiguiendo a Carlos Chamizo, un pijete de mi clase al que apodaban Pito de Oro. Chamizo o Pito de Oro, según te dé, era el tío más bueno de todo bachillerato y ni aún tirándose pedos en clase como el resto de los chicos perdía su atractivo. 
Chamizo Pito de Oro a la salida de Pachá, a punto de llevarme
a su casa, en plena noche. 
Pito de Oro era relaciones de una disco de renombre más que mundial. Las chicas nos lo rifábamos, y yo especialmente perdía el culo por él. Me armé de valor, y pesar de que ni tenía la edad ni la cara de pija que caracterizaba la fauna que frecuentaba la disco, me fui para allá.
Cuando estaba en la cola, me entraron ganas de hacer pis, y tenía hambre. En el bolso, había media raja de salchichón que mi hermano pequeño había pegado jugando, y me la zampé. Aquello me quitó las ganas de comer, pero no las ganas de hacer pis. Llevaba desde las siete de la tarde haciendo cola, “ni que fuese un concierto de U2” oí decir, eran ya las 10 y yo seguía con el baile de San Vito. De pronto, comencé a pensar en la raja de salchichón porque me aburría, y me di cuenta de que podría llevar en aquel bolso fácil varios meses, y que tal vez estuviese envenenada por el cuerazo interior del bolso de segunda mano. La tripa se me revolvió, y comencé a tener angustia, ganas de potar, de hacer pis… era como si estuviese ya pedo, pero sólo con una raja de salchichón fermentada y un chorrito de pis que no encontraba la salida.
Así de pronto, la cola se agilizó, y llegué a la puerta con una cara terrible, el portero me miró y me pidió el carnet, y cuando estaba a punto de explicarle el truco de “se me ha olvidado”, ocurrieron dos cosas a la vez: vi a Chamizo Pito de Oro, y poté (una pota ridícula, de solo medio salchichón). Me tapé la cara para que Pito no me reconociese, pero lo hizo, y para mi sorpresa, pensó que yo estaba borracha, algo que inmediatamente me catalogó como una tía guay (yo, la pringada y empollona de la clase). Chamizo me recogió y me coló en la disco, me llevó al reservado y me dijo “te traeré una tónica”. Me di cuenta de que el pringado era él, sólo por no distinguir entre una pota normal y una pota de borracha, así que me aproveché de su equivocación y me meé encima, lo que me relajó bastante. Él estaba flipado con la aventura y me ofreció llevarme a su casa, pues sus padres estaban fuera el fin de semana, para dejarme ropa limpia. Yo eructé y él lo tomó como un sí. Por supuesto, ahora sólo me quedaba comprobar que su pito era de oro, y ya que había llegado tan lejos, no me iba a quedar con las ganas… 
Su moto era estupenda, y me agarré a él como a un poste en medio de un huracán. En un frenazo aproveché para tantearle “el apodo”, y parecía cierto. Su casa era aún mejor que la moto, pero al llegar a su habitación, estaba hecha un asco, y olía a calcetines con queso. Al mirar a la cara de Pito, lo del olor a queso se me olvidó, y ya sólo quería conocer el porqué de su mote. No quise andarme con rodeos, y ya que estaba supuestamente borracha, le dije: “¿quieres contarme y demostrarme por qué te llaman Pito de Oro?” Acompañé aquella frase con una caricia en la rodilla de Chamizo, que no se sobresaltó ni lo más mínimo porque estaría acostumbrado. “Bueno”, respondió, “al contrario de lo que todas pensáis, lo de Pito de Oro fue porque los de sexto me dieron un premio al mejor árbitro hace dos años. Arbitro de los partidos de 6º a 8º y dicen que soy muy justo. Mira, aquí está…” Fiiiiiu, fiiiiiiiiiiu, fiiiiiiiiiiiiiu, pitó Chamizo con todas sus fuerzas un pito que había sacado del cajón de su escritorio y que parecía un churro. “Vaya mierda” se me escapó. El mito había muerto y ya no me interesaba Chamizo. “Pero si lo que quieres es verme la pirula, mira esto” me dijo de pronto, y se la sacó. No es que estuviese mal, pero qué narices, yo tenía 15 años, me había comido media raja de salchichón pasado hacía media hora, y me dio un asco que te cagas. Salí despavorida ante la visión de aquel pirulón, y no volví a dirigirle la palabra a Chamizo en la vida, aunque él, desde aquel día, sigue enamorado de mí.

Fdo:  MaCU LOcalí Ente

4/20/2016

La primera vez que me colé en la disco... Parte I

Muchos sois los que me escribís rogando que vuelva a publicar las secciones del Fanzine de Gavilán Palomo que publicaba en fotocopias a principios de este siglo. Y la verdad, es que hay mucho material que merece la pena compartir con los seguidores del blog que no pudieron leer aquel fanzine de Kutrelux Ediciones.

Hoy os dejo con el apartado de las preguntas. Cada semana lanzábamos una pregunta a los seguidores, y ellos respondían para verse publicados. Esta pregunta en especial trajo cola. Tanta, que mañana publicaré la segunda parte con más respuestas, pues no tienen desperdicio. Aquí va:

¿Cuándo fue la primera vez que te colaste en una disco?
Pachá, Green, Navy, Morasol… Nombres tan conocidos como pasados de moda, ¿estamos de acuerdo? Pero, ¿no significaron acaso el comienzo de una época dorada en la que empezamos a consumir cubatas, Martinis y San Franciscos? ¿En la que se llevaba el “quieres rollo” y ni siquiera existía el botellón? ¿En la que creíamos saber bailar pero éramos potantes? Veamos lo que nuestros lectores y colaboradores tienen que contar al respecto…

Los pantacas de la cremallera oxidada
que aún guarda la madre de China Town
en los altillos de su casa.
La primera vez que entré en Navy era 1991, y yo llevaba unos vaqueros de mi madre de 20 años atrás. Aquellos vaqueros eran lavados a la piedra, medio grises y asfixiantes. Era el final de octavo, verano casi. Cuando me acerqué al portero de Navy con tanta cara de vieja como pude, incluido relleno pectoral de papel higiénico, me dijo “llevas la bragueta abierta, y no es pequeña”. ¡Era cierto! La cremallera estaba oxidada, traté de subirla ante la gente, llena de vergüenza, mis amigas me odiaban por hacerles esperar y tenerlas más aún en vilo, el capullo del portero se meaba de risa con disimulo, y no decía ni pasa ni quédate. Al final me dijo “anda, pasa”. Yo me cagué en mi madre, que fue la que me animó a ponérmelos, y entré a la disco con menos ganas que nadie. Me tomé un Martini, no bailé, no conocí a ningún cerdo, y me volví a casa. Tampoco me comí ninguna rosca aquel año.
Fdo.: Chinatown
PD: a partir de aquel día se me repitió un sueño fantasmal: el portero de la disco trata de subirme la cremallera fallidamente, y después de él, toda la calle hace cola para subir la maldita cremallera oxidada… tres años más tarde, los sueños cesaron, yo estaba buenísima y aquel trauma se me olvidó.

La primera vez que me colé –o que traté de hacerlo– en una disco, fue en mi pueblo, Retruécano del Molinar. La disco era de mi tío abuelo, por lo que, aparte de que tenía sólo 7 años, debía tratar de que tampoco se diese cuenta de que era su sobrino nieto, así que decidí ponerme bigote postizo, pelo natural saliendo del pecho por la camisa, tacones de rejoneador, sello de oro en el meñique y un par de calcetines en el paquete. Las tres hostias que me dio mi tío no fueron nada comparadas con el humillante castigo de mis padres de llevarme vestido de esta guisa y con el paquetón el resto del verano, incluso en la piscina.

Fdo.: Paco Pérez (“Paquete” para los colegas desde aquel verano… ahora tengo 44)

2/15/2016

NOTICIA DEL DÍA: Sobredosis de gotas de azahar.

Mujer sufre un ataque severo debido a una sobredosis de gotas de azahar.
  La mujer, que frecuentaba las clases de yoga y era adicta a los talleres de patch work adaptado al reiki, había recibido recientemente el apoyo espiritual de una pitonisa del Canadá que, entre otras muchas cosas, le había dicho: "una mujer muerta te acompaña en todo momento, te preocupa tu relación con un hombre, y debes aprender a decir que no".
Al fingir el desmayo, Candelaria Ortiz
cayó por fortuna sobre una pelota de
pilates que acababa de escaparse a la calle
por una ventana del gimnasio de al lado.
  Quedando altamente impactada ante estos augurios, aludiendo que "sin duda se refiere a mi abuela, a mi marido y a mi inseguridad", y siguiendo los consejos de la guía espiritual o pitonisa, compró un geranio orgánico para tenerlo en casa y un frasco de gotas de azahar de 2 ml para administrárselo en 3 gotas diarias, una después de cada comida. 
  Siguiendo estas indicaciones, la mujer comenzó a sentirse mucho mejor y, en un arrebato de ansiedad por ser más y más feliz, procedió a echarse al cuerpo el ml que quedaba en el bote así, a cascoporro. Consciente de que había ingerido una sobredosis, aunque fuese de azahar, la mujer se echó al suelo como desmayada, se rasgó el vestido aposta, cantó akuna matata con voz de ultratumba, llamó a la prensa, y actuó de modo melodramático, teniendo la poca vergüenza de contarles lo ocurrido a los trabajadores del SAMUR, que venían a rescatarla. 
  Ante tal panorama, Candelaria Ortiz fue redirigida a las urgencias psiquiátricas de la clínica "FREUD-Y-ANO" donde reconocieron enseguida su síndrome, "gilipollitis mística", que por lo visto está ahora muy de moda. 

5/05/2015

NOTICIA DE ACTUALIDAD ALGO CURSI

Ayer una mujer llena de callos se dejó en la clínica podológica la revista "Cu-cú", de origen francés. Os transcribo una noticia que me alegró el día, aunque no acabo de tragármelo, por lo inverosímil de su contenido:

Noticia de actualidad
Una mujer mayor de 29 años encuentra trabajo y pareja estable en Barcelona.

A.M., muy conocida en la calle donde vivía y por sus familiares más allegados, tenía un trabajo detestable y parejas cambiantes y con el "mal del compromiso", hasta que el mes pasado decidió irse a vivir a la Ciudad Condal. Avisó a sus caseros de que dejaba su piso en la capital y se deshizo de sus dos únicas pertenencias: un órgano Casio gigantesco y la película Rain Man.
A.M., en una levitación espontánea
de paseo por el campo

Lo increíble de su historia no fue encontrar una vivienda hecha a medida y con terraza por un precio razonable, ni siquiera un trabajo, sino dar con un tipo mayor de 30 años totalmente normal que recuerda su nombre y le reconoce a la cara que se muere por sus huesos. "Estoy que no me lo creo" declaró A.M., castaña de nacimiento, "ni el Rúben, ni el Mario, ni el Míguel hubieran sabido decir de qué color tengo el pelo". Además, asegura que de vez en cuando, dada la alegría, levita cuando anda por la calle.

Después de leer esta historia surrealista, bajé la vista y encontré la sección de "cartas al director", donde figuraba la siguiente perla:

Estimado Moisés (la directora de la revista se llama Tania Puente, por lo que no entiendo lo de Moisés): llevo varios años buscando el origen etimológico y también el lógico del nombre DÁMASO. No he oído cosa más tonta que ese nombre. Atte, Ciriaco Herranz.

4/24/2012

El hombre cableado

El otro día ocurrió un curioso incidente en la Clínica Suave, que pertenece a la Mutua de Mayoristas de Peluches de Importación, a la vuelta de mi casa.

A uno de estos mayoristas retirados le dió un jamacuco en plena calle, el pobre se quedó tan desmayado que la mujer del kiosco salió a hacerle el boca-boca como pudo, de modo improvisado. Creo que lo hizo tan mal, que el enfermo recuperó la consciencia por unos segundos sólo para rogarle que le dejara en paz. Sin embargo Fulgencia siguió con ello, mientras uno de los conserjes de la calle y yo nos ocupábamos de llamar a la ambulacia, que apareció en un momento y se lo llevó a la clínica, a unos 150 metros de distancia.

Aquel hombre nos pareció tan entrañable que los tres nos quedamos esperando el parte, por fín salió un médico y preguntó : ¿los familiares de Manolo Carretero? Entonces Fulgencia se levantó de un modo natural, y el médico lo interpretó como que era su mujer y el joven conserje y yo, sus hijos. "Está fuera de peligro. Le pondremos un marcapasos mañana por la tarde. Pueden pasar a verle", dijo sin andarse por las ramas. Pasamos los tres. Carretero estaba lleno de cables y medio atontado "quienes son ustedes", dijo; "¿por qué me han desnudado?", preguntó; "llamen a mi hermana Marijose", suplicó, y nos dictó nueve números.

Una empleada de Fulgencia,
que ahora ofrece consulta médica
en el kiosko
Al salir a la calle agarré el móvil y marqué el número hasta que la tal Marijose cogió el teléfono y solté la bomba: "su hermano Manolo está muy cabLeado". "Pues por mí, que se le pase pronto el cabreo. ¿Eres una de sus amiguitas orientales?" gritó la hermana, y colgó. Yo tardé tres o cuatro llamadas más en hacerle entender que Carretero estaba realmente cabLeado, o sea, lleno de cables.
Ahí terminó la aventura. Excepto porque desde que ha salido del hospital, el tal Manolo y su amiguito el marcapasos le llevan flores a Fulgencia por las mañanas. Una pena que Fulgencia esté casada, aunque ahora Carretero tiene tiempo de esperar.

3/04/2011

Kelly, Adely, y la poli.

Como sospechaba, Kelly y Adely se fueron finalmente a Marbella. Yo sólo estuve allí una vez, en octavo de E.G.B, iba vestida de Benetton de los 90 escogido por mi madre, el pelo fosco dejado secar al viento, y acné juvenil, para que os hagáis una idea.

Sin embargo, Kelly ha estado insistiendo últimamente a Adely para que le acompañe, porque le han soplado que hay jeques árabes y glamour, además de un monumento precioso dedicado a la Pantoja que ahora tienen cubierto con una lona mientras el alcalde piensa qué se puede hacer con él.

"Adeli, te lo advierto, si vais a Marbella, os crecerá patatita en la garganta, os pasearéis con sandalias de tacón en invierno, y tendréis que apretar el culo a todas horas para que se parezca a los culos de gimnasio que pasean por allí".

Pero ni caso. Kelly se la llevó de los pelos, y yo me quedé aquí, haciendo una sustitución de fin de semana en la tienda de papiroflexia de abajo de mi casa.


Entonces llegó la sorpresa. Enciendo la tele, y no puedo creerlo: Kelly y Adely en Corazón Corazón, con patatita en la boca, pero escoltadas por la poli: "Ha sido la peor experiencia de nuestras jovencísimas vidas", decía Kelly como destrozada. Habían quedado atrapadas en el ascensor de la mansión de dos pisos de un famoso actor internacional, durante una gala íntima que se celebraba en su casa. Luego la reportera daba cuenta de cómo el actor había entregado una tarjeta-compra de Bimba y Lola por valor de 5.000 euros por las molestias ocasionadas a las “afectadas” que, por otra parte, no conocía de nada.

Me figuro que colarse en una fiesta de famosos no fue lo más difícil para ellas, y que el incidente en el ascensor no fue para tanto, sobretodo si te regalan la tarjetita esa, y sabiendo que acabaron por ahí con los polis, que no estaban nada mal.

[En la foto, Adely forcejeando seriamente con un policía del servicio nocturno de vigilancia marbellí]

2/08/2011

noticia recortada de la prensa seria

El alcalde de un pueblo de Navarra al que le iban mal las cosas con sus votantes, ha decidido regalar a cada uno de los vecinos mayores de 22 años una mascota. "De este modo me gano la confianza de quienes habían perdido la esperanza en mi partido, "NDA" (Navarricos De los de Antes)", declara este alcalde joven, de sólo 63 años de edad.
Burros, tortugas acuáticas, alondras, gorriones, palomas traídas de la ciudad y algunos chuchos del refugio de animales de Castilla la Mancha, han sido los animales escogidos por el NDA para ser repartidos por todo el pueblo.
"Yo no sé que vamos a hacer", nos cuenta una mujer de la cuenca baja, "a la mañana nos hemos encontrado cada cual con una bestia en la puerta de nuestras casas y, si ya nos iba mal, como para tener otra boca que alimentar. Para colmo me ha tocado un mono guitarrista!". "Este tío es imbécil", nos dice otro vecino, sin mas. "Yo soy alérgica, quien va a pagarme el tratamiento?", admite la estanquera.
A mitad de la tarde ha venido lo peor: algunos palomos, un periquito y una lechuza soriana, se han liado a picotazos con la mujer del alcalde, quien ha tenido que confesar que, ideas como ésta, de su marido, venía aguantándolas toda la vida. " Esto es como el negocio que se le ocurrió de percebes de gominola. Pero qué niño va a querer lanzarse eso a la boca por placer???"
Y así sigue la cosa...

(En la fotografia, una foto del alcalde customizada por una tal F.G., después de una partida de dominó )

1/17/2011

EMPLASTE DE PECHO TSUY

Las mas ilusas pensaréis que se trata de una mascarilla para senos estropeados o caídos, pero no.
Hojeando la prensa internacional, de la poca que queda ya en papel, he encontrado el anuncio de un nuevo producto belga. Una mascarilla para pecho masculino, que al parecer deja los pechos suaves, ásperos como papel de lija. Un estudio flamenco ha revelado que las mujeres se mueren por pechos peludos, rugosos, asperos, duros y también por pechos madrilenios, aunque eso no tiene nada que ver con este post.
Eso de "pecho lobo" se ve que es algo que se busca, y los hombres con piel de bebé ya no se llevan. Están comprando el emplaste por litros, a mares, a ver si con eso mejoran el atractivo estos belgas. Otra cosa curiosa es que los hay de dos tipos: neutro y con aroma. Aroma a "hombre". Me pregunto yo qué sera eso, porque si se trata de oler a trabajador despues de una dura faena, no, thanks.
Y yo me pregunto, qué tendrá de malo la suavidad supina en un hombre? Y qué tendrá de bueno Burt Reynolds, con ese pechazo que tenía, que parecia la mona Chita??

12/16/2010

Qué arrechucho

Arrechucho el que me ha entrado en el metro ligero cuando abría mi portátil de quinta calidad y accedía a mi correo electrónico... Un tal Amador de Chichi me escribía un email titulado "algo grande llama a tu puerta", y como estaba en correo seguro, pensé en que podia tratarse del Pipas utilizando seudónimos calentorros para llamar mi atención. Una vez he abierto el mensaje, he encontrado esto:

TE INTERESAN LOS PEPINOS TAMAÑO BAZOKA PARA JUGAR EN TU CAMA DE PRINCESA?? TOMA VIAGRA, PASTILLAS DE CHOCOLATE Y NUESTRO PRODUCTO RACARACARACA, ES COMO SUENA, RACARRACARRACA, ASI, SIN MAS.
LLAMANOS YA Y ENCUENTRA EL PENE MAS SALVAJE QUE PUEDAS IMAGINAR CUANDO TOMES RACARRACARRACA. NO PARES, SIGUE, SIGUE, Y OLVIDATE DE LA VIDA REAL PARA PASAR A UNA VIDA PLACENTERA A TOPE.

No veáis qué bochorno.Una mujer octogenaria que rezaba el rosario a mi lado amenazaba con querer leerlo, pero he cerrado el laptop sin esperar a poner en peligro su vida. Encima, como veis, la redacción está hecha por un guardia urbano, como mínimo. En fin, paso de Racarracarraca, especialmente porque iba acompañado de una imagen colosal que iba mas allá de lo normal y lo anormal, que prefiero no recordar. De veras.

10/21/2010

La noticia del día

La noticia del día no es que hay cambio de ministros, ni que la Sgae no podrá cobrar todo lo que quiere, ni siquiera lo es que no volveremos a ver la pelambrera de Fernández de la Vega todos los días en el telediario... la noticia del día me la dio mi jefe a las nueve y media à peu-près, y decía así: bla bla bla bla bla bla bla.


Os la traduzco si queréis: no firmamos nuevo contrato como te dijimos hasta tal fecha. Acabas la semana que viene. ESTÁS FIRED. DESPEDIDA. AU REVOIR. A RIVEDERCI. ADEU. AGUR. YASTASIA. GURTA. MEVOS. RAIKJIASS.

Me despido de la alfarería, pero comienza un nuevo episodio de ma vie, en la que, como veis, intercalaré palabras en français cuando me plazca porque suena genial. Comienzo una nueva vida, pero aún queda una semana. Una semana para hablar de la alfarería, del jefe de alfareros (un mentiroso patológico venido a más o directamente: un extraterreste que ya quisiera llegarle a la suela de los zapatos a la mismísima Gavilán Palomo) y de algunas otras cositas antes de que me olvide de todo...

10/20/2010

Rají se casa

Mi amigo Rají, natural de Galapagar, provincia de Guadarrama, dice que se casa.
Conocí a Rají a la vuelta de un largo viaje que efectué en el año 2008, en el estudio de maquetación de barcos en miniatura en el que trabajábamos. Yo era la encoladora. Suena fatal, pero me dedicaba a trabajar la cola, encolar como una imbécil mientras escribía mi tragedia para teatro "Ande andarás tú", que recibió un galardón del CTTDOV (Comité de Teatro Teatral Dramático Original y Valiente).
Rají era un chico con los pies sobre la tierra pero con ideas brillantes y atrevidas como, por ejemplo, dotar a los pequeños barquitos de pequeñas cestas a escala 0.0003 llenas de anacardos o pistachos tropicales. Gracias a eso, Rají viajó a lo largo y ancho de toda la sierra estudiando los diferentes tipos de anacardos que había en las diferentes tiendas de chuches de la ciudad.
Después de caernos bien durante un tiempo y dar muestras de su talento como músico tocando el laúd, Rají me confesó que se había enamorado. Eso le quitó emoción, porque a mis compañeras de trabajo solteras o símplemente guarronas, les encantaba espiar a Rají cuando se cambiaba en los probadores del taller después de hacer un poco de bicicleta al medio día, o a través de la cámara web que habíamos camuflado en su ordenador, frente a él, en la que se le veían hasta los pelillos de la nariz.
Hoy, Rají, que ha dejado los barquitos y se dedica a la instrucción de tantra, va y nos dice que se casa. Con esa chica. La que nos robó a todas la ilusión. El amor ha triunfado, el tantra lo ha logrado, y Rají se vestirá con una chilaba el día de su boda creyendo que es original. Al menos, su partenaire no sabrá que todas conocemos sus "encantos", o más bien, que es un tipo encantador como ninguno.

Que seas feliz, Rají, y que cada cual lo interprete como quiera...