![]() |
| Panorámica de los pies del Pipas en el momento en que yo aterrizaba con los dientes en el suelo. |
![]() |
| El Ratón Pérez haciendo acopio de todos sus ahorros para poder llevarse mis dientes aquella noche. |
Una mujer de más de 100 años se cuela en unos cursillos de verano en Mirroque de Mar, 1999. A partir de ahí, la vida de Mina Patuco no ha vuelto a ser la misma. Kutrelux Ediciones publicó su historia por episodios en un fanzine clandestino, y de ahí, a la desbordante cifra de 37 fans locos por Gavilán Palomo. Este es un regalo cargado de humor ácido para todos ellos.
![]() |
| Panorámica de los pies del Pipas en el momento en que yo aterrizaba con los dientes en el suelo. |
![]() |
| El Ratón Pérez haciendo acopio de todos sus ahorros para poder llevarse mis dientes aquella noche. |
![]() |
| Loli (de azul) y yo (al fondo) pasándolo pipa en nuestro día de descanso, justo antes de soltar las lolas al aire. |
![]() |
| La cara de Ataúlfo el friki mientras le hablábamos de arte pop, justo antes de ser atacado. |
![]() |
| Paqui vestida de Wonder Woman en los carnavales de Almendralejo, con la bandera de la Comunidad de Madrid de fondo. |
![]() |
| La abuela de Paqui haciendo un corte de mangas al pescadero que la había tocado el culo, en 1942. |
![]() |
| El cocinero bengalí haciendo los ejercicios de pronunciación "CROOOO" |
![]() |
| La cara de incomprensión del pequeño Rafael Walterson, uno de los invitados a la presentación, al leer que ésta se pospondría hasta septiembre |
![]() |
| Lijadora con la que mi compañera Ani, la arquitecto, lijó los pies del albañil. |
![]() |
| "Se oyen patatas crujientes en la boca de Consuelo mientras habla". |

Ayer mismo fui a la famosa interviú. La única que se ha dignado a aparecer en mi vida desde que la alfarería me anunció que prescindía de mis servicios. Llegué allí con la tranquilidad con que mi peinado a lo Cleopatra suele permitirme, con una estampita del Dalai Lama en el bolso, y sin grandes esperanzas. Entonces apareció Charo. La jefa de recursos humanos de la empresa SIBIDES, que es la que me había citado. Después de hacerme un par de sencillas preguntas profesionales como “ ¿Eres buena escribiendo?” y “ ¿eres capaz de hacer un informe económico interno que concluya con un balance comparativo con otras siete empresas del mismo sector?”, me dijo: AHORA, POR FAVOR, DESNÚDATE.
Creía que era una broma. Pero ni mucho menos. La empresa SIBIDES no tiene otro lema que SIéntete BIen DESnuda. Se dedican a temas muy variados de consultoría y bollería industrial, pero quienes trabajan para la empresa, deben andar siempre en pelotas por la oficina, en reuniones, etc. La verdad, después de que Charo se despelotase delante de mí mientras me explicaba que “no pasa nada”, accedí, “estamos en crisis”, pensé, “y por esta tontería de no querer trabajar en bolas no voy a perder una oportunidad”, así que me despeloté enfrente de Charo, ya desnuda, y fingí que aquello era muy natural, sin poder dejar de pensar en qué tipo de cirujano había visitado la entrevistadora para tener los pechos tan turgentes. Entonces se me ocurrió preguntarle cuánto pagaban por el puesto de nueve horas diarias con horario partido de 9 a.m. a 9 p.m., trabajando las mañana de los sábados, y un domingo al mes, sin cheques de comedor, temporal por nueve meses, y sin posibilidad de incorporación. Entonces me dijo aquello. 10.000 euros anuales. Luego me preguntó que dónde me veía yo misma dentro de seis años. Mientras me vestía a toda pastilla le contesté que me veía en pelotas, pero en la cama con un millonario, porque en este país era imposible ganarse la vida de un modo menos decente que ese… en fin, algo tenía que decirle antes de animarla en su búsqueda para encontrar el ejecutivo de cuentas de su ridícula empresa de bollería apestosa…