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| El psiquiatra agachándose a recoger las migas de las magdalenas |
Una mujer de más de 100 años se cuela en unos cursillos de verano en Mirroque de Mar, 1999. A partir de ahí, la vida de Mina Patuco no ha vuelto a ser la misma. Kutrelux Ediciones publicó su historia por episodios en un fanzine clandestino, y de ahí, a la desbordante cifra de 37 fans locos por Gavilán Palomo. Este es un regalo cargado de humor ácido para todos ellos.
5/31/2020
Vuelve la psiquiatría barata
5/04/2017
Cambios en la consulta del psiquiatra
-Doctor, a veces me encuentro mejor y pienso que podría continuar este viaje que es la vida sin usted.
-Gran equivocación. Si decide continuar remando sola por aguas desconocidas, su barco se hundirá.
-Pero los únicos barcos que yo he visto en mi vida son los de Hundir la flota...
-Ahí lo tiene. Barcos que se hunden delante de sus narices.
Silencio ensordecedor y yo, desde el otro lado de la pared, queriendo gritarle a esa mema que salga corriendo camino de algún bar de moda.
-La verdad es que estoy yendo a clases de natación, tal vez si el barco se hunde, yo podría salir a flote.
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| La paciente en plena rebeldía, con un gorro de baño de 1920 inspirado en una novela de Boris Vian, a punto de tirarse de la barca. |
-Antes quiero que esté segura. Realizaremos unos ejercicios prácticos durante las próximas treinta sesiones e iremos viendo la evolución.
-¿De veras, doctor? Es usted una gran ayuda...
Me parece que esta pobre va a necesitar que alguien le abra los ojos, y esa voy a ser yo. Seguiré retransmitiendo desde detrás del póster de la Pantoja. Corto y cierro.
3/28/2017
Psiquiatría barata a la hora del té III
El psiquiatra se ha comprado un diván, y comienzo a escuchar cosas realmente preocupantes entre mi paciente favorita y él..
Ayer:
–Doctor, creo que me estoy enamorando de usted
–Suele pasar
–Desde que ha sustituido el sofá por el diván me encuentro más cómoda y relajada, y como que los sentidos se me disparan
–Uhm...
–¿Ve? Hace usted ese ruidito con la garganta y me da una cosa...
–Ejem, retomemos lo otro
–¿Lo de que no alcanzo a entender por qué el conductor del autobús no abre si se ha pasado medio metro de la parada?
–Ahí tenemos trabajo.
–Madre mía, tiene razón, doctor. Voy a seguir con eso porque realmente me atormenta, y tengo para varias consultas. Y lo de echar un kiki lo dejamos ya para más adelante...
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| La paciente extasiada y a punto de lanzarse sobre el atractivo psiquiatra, presa de una excitación inexplicable, sobre el nuevo diván. |
—Doctor, el gatito no me hace caso. Pasea por la casa y como que me hace de menos, creo que me está haciendo bulling.
—¿Está segura?
—Segura no... la verdad es que no le denunciaría, doctor, no es mal gato, sólo me hace feos, como no comerse la latita de whiskas luxe, y eso me desquicia.
—¿Cuando era niña tuvo algún altercado con alguna persona de su barrio?
—Creo que no... aunque, si regresiono un poco, la verdad es que el pescadero nunca me daba pescado bueno, sólo si acudía con mi mamá.
—Ahí lo tenemos. Pescadero-pescado de mala calidad-gato- su mamá. Está clarísimo.
—Dios mío qué alivio doctor, no tengo ni idea de qué me está hablando, pero es usted un genio, un auténtico genio.
—Ho, ho, por favor...
—Miau
3/23/2017
Psiquiatría barata a la hora del té II
15/03/2017
–Doctor, me he dado cuenta de que, cuando nadie me ve, le evito
–¿Que me evita usted?
–No, no, que LEVITO. Noto una especie de airecillo por la zona de los pies, y se levantan como solos.
–Nunca he oído nada igual. ¿Está segura?
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| El psiquiatra de mi edificio, escuchando atentamente a su paciente. |
–Claro que lo entiendo, es usted muy razonable. Y muy inteligente. Y muy valiente por invertir el dinero que no tiene en averiguar qué le pasa.
–A veces lo he comentado con las amigas. Les gusta que se lo cuente, nos reímos muchísimo, me dicen que soy fantástica y que debería estar contentísima de tener ese don. Luego hablamos de banalidades, fumamos cigarros, criticamos a nuestras parejas y a veces bailamos a Lou Reed embriagadas de algo.
–Qué gran error... no se debe banalizar con estas cosas. Profundicemos en ello...
22/03/2017
–Doctor, sueño con que nunca seré madre.
–¿Y?
–Que nunca podré amamantar hijos hasta los cinco años como hacen las madres de ahora.
–¿Y?
–Que me hace sentir maravillosamente bien.
–¿Pensar en ser madre y amamantar durante años?
–No. No querer hacerlo.
– Uhm... eso hay que tratarlo...
3/15/2017
Psiquiatría barata a la hora del té
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| La paciente, despidiéndose del psiquiatra antes de irse. |
–Ya lo veo
–Usted cobra 120 euros la hora por estar aquí, y ni siquiera tiene diván
–Ahá
–No consigo entenderme. Gano 900 euros al mes. 600 van al alquiler y 240 van para usted porque vengo dos veces al mes. ¿Qué me queda?
–60 euros para comida y champú.
–Pero, ¿hago bien, doctor?
–Hombreeeeee, mujeeeeeeer...
–Me quedo mucho más tranquila entonces, doctor. Es usted un sabio.
4/28/2014
Poema de los eventos oficiniles
2/15/2011
profes de costura, suelas de zapatos, y chicas de 11 años

- Mujer que se estira un pelo tras otro hasta que los arranca.
- Le queda aún media cabellera.
- La muerte del loro.
- Aburrida como un disco de vinilo pequeño a la velocidad de uno grande.
- Entre sus frases más destacadas: “Mi madre, que en paz descanse, siempre me dejó al cuidado de mis maestras. Volvió quince años después a buscarme. Me pica mucho la nariz,” “a los niños hay que tratarlos como a bolas de billar. Si se ponen tontos, les enseñas el taco”.
Tacos los que decía la zapatera mientras pegaba las suelas de mis botas de tafetán. Con semejante maestra, ni Franchesca, ni Paqui, ni su madre, la zapatera.
[En la imagen de arriba, una terrible muestra filmada en secreto desde el móvil de una de las companeras de 11 años de edad de Paqui, en la que Franchesca solicita repetir la pregunta y la maestra la maltrata verbalmente con una respuesta atroz.]
10/27/2010
Gente genial
Esta mañana tenía hambre antes de llegar a la alfarería. Cada mañana me endoso al cuerpo bollería coloreada, y era la hora de apostar por el desayuno andaluz. mientras una camarera de más de 170 años me lo preparaba todo para llevar a un ritmo inmejorable si el objetivo hubiera sido tardar toda la eternidad, una parejita ha entrado por la puerta.Ella: mujer de mediana edad, bien vestida y aseada, con un tono de voz bajo, dulce y agradable.
Él: hombre desaseado y de aspecto para echar a correr, con tono uniforme (estilo Forrest Gump), juntando palabras y como si estuviese gritando para una multitud sin micrófono. Cosas que decía: increíbles.
No era Forrest, su mente era mucho más aguda y grosera. Como él mismo ha dicho, era un loco: "OYE CATI TEACUERDAS DECUANDO NOSCOMOCIMOS ENELCENTRO DE SALUDMENTAL?", Cati le trataba como si no gritara como un animal, y le hablaba como si lo hiciera con alguien tan correcto como ella. "ESTA NOCHE NO HE PODIDO AGUANTAR, HE BAJADO A LACALLE APORUNCIGARRO Y DOS AMIGOS ME HANDADO UNEURO" También le ha dicho a la camarera del Neopleistoceno: "USTED ME VIO CUANDOINTENTÉ SUICIDARME TIRÁNDOMEALRÍO?" La camarera ha denegado "NO SEACUERDA PORQUEFUEHACE DIEZAÑOS. SALIÓ TAMBIÉN EN LATELEVISIÓNRUSAYTODO".
Era un tipo agudo, divertido, y totalmente chiflado. Imagino que Cati había sido su doctora en el centro de salud años atrás. La escena era tan grotesca como saludable.
Luego una llega a la alfarería y le ve el jeto a quien no quiere. En fin, gracias a Forest y a Cati mi mañana ha sido feliz y poco productiva, como debe ser...




