"Espinete, ¿te vienes a la panadería de Chema?"
Don Pimpón, 1985


3/08/2016

viaje en dirección opuesta

La pasada noche Morfeo vino a mí para mecerme en sus brazos oníricos y luego abofetearme bien fuerte. Pero eso sólo fue la primera parte del sueño. Yo lo interpreté como un aviso, una metáfora de lo que me esperaba: un sueño si no malo, al menos inquietante. 
Yo misma en mi sueño
(donde aparecía como un
hombre robusto), hablando
con mi prima, Pili Grossa.
Me encontré de pronto en la estación de Atocha esperando un tren hacia Lisboa, una de mis ciudades favoritas (a parte de Madrid y Chinchilla, poco más conozco). Yo parecía emocionada con mi viaje, y mientras hacía tiempo sentada en un sillón de esos que te dan un masaje por 50 céntimos, vi pasar primero a Mark Ruffalo y después a varias tortugas en fila india salidas del estanque artificial de la estación. Una de ellas me miró y me dijo que era mi prima, Pili Grossa, y que si nos íbamos de compras a Humana, que había descuentos en prendas interiores. Salí huyendo asustada, no por que Pili fuera una tortuga, sino porque tenía la voz de Quique San Francisco. Al llegar a mi andén apareció un ser peludo y enano a mi lado que me decía: "¿Y si coges el tren en dirección opuesta? Vamos, cambia de aires. Vamos, atrévete. Vamos, confía en mí. Vamos, échale valor. Vamos que nos vamos, ¡otra muñeca chochona!" Y en ese instante en el que el tono de la frase se convertía en el de un feriante de tercera, me desperté sudorosa en la litera de mi buhardilla-estudio. Ya debajo de la litera, en la chiki-cocina, tomando leche con Eco y recomponiendo el sueño, me di cuenta de algo que me erizó el vello de los muslos: justo en dirección opuesta a Lisboa se encontraba Mirroque de Mar.

2/15/2016

NOTICIA DEL DÍA: Sobredosis de gotas de azahar.

Mujer sufre un ataque severo debido a una sobredosis de gotas de azahar.
  La mujer, que frecuentaba las clases de yoga y era adicta a los talleres de patch work adaptado al reiki, había recibido recientemente el apoyo espiritual de una pitonisa del Canadá que, entre otras muchas cosas, le había dicho: "una mujer muerta te acompaña en todo momento, te preocupa tu relación con un hombre, y debes aprender a decir que no".
Al fingir el desmayo, Candelaria Ortiz
cayó por fortuna sobre una pelota de
pilates que acababa de escaparse a la calle
por una ventana del gimnasio de al lado.
  Quedando altamente impactada ante estos augurios, aludiendo que "sin duda se refiere a mi abuela, a mi marido y a mi inseguridad", y siguiendo los consejos de la guía espiritual o pitonisa, compró un geranio orgánico para tenerlo en casa y un frasco de gotas de azahar de 2 ml para administrárselo en 3 gotas diarias, una después de cada comida. 
  Siguiendo estas indicaciones, la mujer comenzó a sentirse mucho mejor y, en un arrebato de ansiedad por ser más y más feliz, procedió a echarse al cuerpo el ml que quedaba en el bote así, a cascoporro. Consciente de que había ingerido una sobredosis, aunque fuese de azahar, la mujer se echó al suelo como desmayada, se rasgó el vestido aposta, cantó akuna matata con voz de ultratumba, llamó a la prensa, y actuó de modo melodramático, teniendo la poca vergüenza de contarles lo ocurrido a los trabajadores del SAMUR, que venían a rescatarla. 
  Ante tal panorama, Candelaria Ortiz fue redirigida a las urgencias psiquiátricas de la clínica "FREUD-Y-ANO" donde reconocieron enseguida su síndrome, "gilipollitis mística", que por lo visto está ahora muy de moda. 

1/20/2016

SUSTITUCION OFICINESCA


La semana pasada he estado sustituyendo a mi amiga Mona, que se ha roto una pierna, en su trabajo de oficina. Algo aburridísimo, sobre todo en lo referente a perseguir a clientes para que paguen lo que deben.

Os retrato una conversación real por teléfono, tratando de contactar con la gestora de pagos de unos conocidos grandes almacenes:

-Holaaaaaaa! ¿Está Consuelo?
-Y con Pared. Qué gracia, ¿no?
-¡Hombreeeeeeeeeeeeee! ¡Raúuuuul!
-¿Quién llama? ¿Es una broma?
-No, soy Mina Patuco. La que no es Mona. La de la PLAC S.A., los fabricantes de fajabragas, que no tenemos nada que ver con PLAXA S.A. aunque suene parecido...
-¡Si, sí! Por favor, basta, ya lo he entendido.
-Si no hay nada que entender, hijo. Bueno, ya me estás poniendo con Consuelo.
-Ya lo pillo. Es por ella por quien preguntas.
-Qué locuaz.
-Un momento a ver si no está en el servicio  ni en el desayuno ni en la comida ni haciendo algo por lo cual no pueda atenderte.

Se cree que desconecta, pero se oye todo:
"Se oyen patatas crujientes en
la boca de Consuelo mientras habla".

-Consu! Es la plasta de PLAC. Una de las dos. ¿La mando a tomar por culo según el plan acordado A o el B?
-¡El B, por favor! El A ya se lo saben.
Se oyen patatas crujientes en la boca de Consuelo mientras habla.

Retomando el teléfono, Raúl:

-Hola Mona.
-Es Mina.
-Eso, Maura. Está vomitando, que hoy le han sentado mal los entremeses.
-Ok, pobre... Pues que me llame cuando se acabe las patatas.
-Sí, claro, enseguida. 
-Pero que lo haga, ¿eh?

-Que sí, que sí, hasta pronto Mica…

Mi sustitución ha terminado, y Consuelo nunca llamó de vuelta. Le deseo suerte a Mona, así como que le toque pronto un pellizco en la lotería para largarse de allí cuanto antes.



12/09/2015

BRUNCH EN LA ALCOBA DE PILI GROSSA



Desde que ardió su ebanistería, Pili Grossa se embarcó en un proyecto de decoración como ebanista, y todo han sido éxitos. Ver algunos cafés de la ciudad decorados íntegramente de mimbre me llena de admiración. Su última creación ha sido su nuevo piso en el centro. No preguntéis cómo, pero hasta la ducha y el inodoro son de cestería. 
Uno de los chicos de los
pósters de Pili Grossa, con
un tanga de cestería elaborado
por ella
Aparecí allí el lunes pasado con los niños a los que cuido para pagar los gastos de mi buhardilla. Los dos renacuajos llegaron y comenzaron a enredar. Pili me advirtió que tendría que mantenerles a raya, porque algunas habitaciones estaban hechas de una sola pieza, y si tiraban de una tira de mimbre de, por ejemplo el armario, podían deshacerse paredes, suelo, cama y hasta lámpara de noche. Decidimos dejarles un móvil y no volvieron a molestarnos. Nosotras comimos en la alcoba, que es el nuevo despacho de Pili. Me fijé en que tenía varios pósters de tipos desnudos y me explicó que está haciendo un curso de pintura al natural “es lo más parecido que he encontrado a un modelo real” me explicó. 
Le pregunté si lo suyo con Ken Lafollé había terminado, y me dijo que sí. Que ahora a él le ha dado por la comida macrobiótica y está más interesado en el origen de las castañas pilongas que en el depilado brasileño de Pili. 
“Hay que ver, prima” le dije, “las vueltas que da la vida, creí que envejeceríais juntos”. “No tantas. Al fin y al cabo sigo rodeada de mimbre y hombres interesantes y tú sigues en esa buhardilla, soltera y haciendo trabajos rarísimos”. Miré a los hombres interesantes a los que se refería (las fotos de tíos en pelotas de su armario) y le di la razón, aunque por supuesto, sin estar 100% de acuerdo. Como no me vio muy convencida, sacó una foto de las dos cuando teníamos 7 años el día en que disfrazamos de Cindy Lauper a Conchi, la perra de nuestra abuela. “¿Ves? Estamos igualitas”. Pili Grossa siempre ha sido exageradamente positiva, así que le di la razón again, cogí a los niños con principios ya de epilepsia, y me largué con viento fresco. De camino a casa, les dije contagiada de optimismo: “soy como vuestra hermanita mayor”. “No lo flipes, Mina”, me dijo el de 11 años, “pareces más la hermana de mi abuela”. 
No tengo más que añadir.

12/01/2015

SILENCIOSO CUMPLEAÑOS

Sigo poniendo orden en mi buhardilla exterior, archivando todos los papelotes de mi pasado, lúdicos y profesionales. He encontrado esta perla, este poema feroz que escribí en mi cumpleaños de los 23 (hace sólo tres años), cuando trabajaba en aquella oficina apestosa pero con un buen porcentaje de gente guay:


SILENCIOSO CUMPLEAÑOS

Quise mantenerlo en secreto
ante toda la oficina,
ya que el año anterior
las orejas escocidas
de tanto tirón
¡Ay, ayyyyy!
gritaba con todas mis fuerzas,
pero no me oían
aunque la que me quedaba sorda a tirones era yo.

Cumpleaños feliz
      me susurró el jefe
              mientras pasaba
  chasqueando los deditos
en dirección al baño.

Gracias
quise decirle esta vez,
pero él ya estaba fuera de mi alcance
Esperé
     y esperé
         y esperé
                   …
                      …
                         …
Hasta que media hora más tarde
y con el periódico 
bien doblado 
bajo la axila
Mi antiguo jefe,
el día en que quiso felicitarme
salió el jefe
del aseo de caballeros

Gracias
repetí
esta vez ante él.
Y él
quiso extenderme la mano
para felicitarme con honores.
Entonces
no pude contenerme:

LA MANO DESPUÉS DE ESTAR MEDIA HORA CAGANDO NO TE LA DOY

Y con esta frase
gloriosa,
directa,
atrevida,
le dejé
          rojo como un tomate
                    ante toda la oficina


Imagino que sabréis lo que vino después. Hice mi cajita de recuerdos y salí de allí en busca de un nuevo trabajo. Lo mejor que me ha pasado nuca.

11/04/2015

COMIDAS DE OFICINA


Ayer me llamó una antigua compañera de trabajo, de cuando jugué a ser oficinista por un tiempo. Me comentó que les habían quitado la hora de la comida debido al volumen de trabajo. Ya ni comer pueden. Recordé mentalmente lo importante que venía a ser nuestra hora de comida por aquel entonces, os hago un croquis:
  • 14,30 hrs: miradas en la oficina haciéndonos conscientes las unas a las otras de que ya es hora de ir a comer, y de que tenemos hambre.

  • 14,35 horas: Paseo por las aceras del barrio a velocidad media-alta, cigarrillo en boca, risas, comentarios picantes, flirteo con los obreros de la zona. 

  • 14,37 hrs: llegada al lugar. Pequeña parada ante el menú de la puerta mientras se finiquitan los cigarrillos.

  • 14.38 hrs: entrada triunfal en el pub irlandés. Apreciación de miradas de los camareros extranjeros, que babean a nuestro paso.

  • 14,40 hrs:  Orden del menú.

  • 14,41-14,55: charlas, risas, concurso de muecas, mantequilla e irish bread, filosofía metafísica. Gran sorpresa estelar: R. cantará a capella y a media voz un tema de Melody.

  • 14,55 hrs: aparece la comida y vamos a destajo. Comentarios sobre qué está más rico. Debate: ¿gambas con gabardina o soufflé de sardina?

  • 15,15 hrs: orden del postre.  Estallido poético: lectura de varios poemas irracionales, mejor si son de cosecha propia, si no, de Bukowski o de PJ Harvey, que para el caso son lo mismo.

  • 15,20: Llegan los postres. Juego de enseñar los dientes marrones de chocolate, quien se ría pierde.

  • 15,30: Sopor y aturdimiento. Risa floja. Blasfemias, barbaridades, renegamos de volver al trabajo, imaginamos cosas ridículas sobre la oficina como por ejemplo que todo el mundo fuese desnudo y que los tíos empleen la salchicha para poner en marcha la impresora. Risa floja con riesgo de atragantamiento.

  • 15,40 hrs: seguimos esperando la cuenta. No nos importa la tardanza.

  • Uno de los obreros que solían
    mirarnos al pasar, concentrado en
    no dejar caer media docena
    de huevos recién comprada
  • 15,45 hrs: pago y vuelta al curro por las aceras del barrio a velocidad muy baja, renegando del trabajo, cigarrillo en boca, risas histéricas, ni fijarse en los obreros de la zona. 
Imagino que muchos de vosotros reconocéis una parte o el todo de esta hora de comer. Aunque ha pasado el tiempo (mucho antes de trabajar en la carbonizada clínica de pies) lo recuerdo con cariño, excepto el día en que los antidisturbios nos confundieron con pandilleras consumidoras de LSD a la salida del pub.

Espero que cada cual tengáis momentos tan tiernos como este en el trabajo. 


10/19/2015

Confesión poética


Recientemente me he inscrito en un centro de voluntariado municipal donde estoy impartiendo un cursillo "la confesión a través del poema espontáneo". Una pareja se ha lucido, ella es vendedora de bolsos en el rastro, y él rejonero. Os dejo una hermosa carta-poema que ella le dedicó a él este sábado en clase, la noche antes de perderse en el rastro y desaparecer para siempre:

Querido Adam (Adamasio)

Me encantas de día,
pero sobretodo
de noche con la luz apagada.
De ese modo
puedo imaginar que eres otro,
Bolso gallináceo, en el que se cree
que huyó la autora del poema.
Fue comprado por la mismísima Tina
Turner, que estaba de turista por Madrid.
de ese modo
puedo soñar que Brad Pitt
es quien ronca a mi lado
y no me toca un pelo
desde hace siglos…

Adam de mi alma,
rejonero mío
ni el toro ni la vaca
te hacen daño
pero a mí sí me lastima
tu vestimenta
a lo Bertín Osborne;
cuando lo veo,
daría el suelto de mi monedero
por caber en uno de mis bolsos
artesanales,
y por el arte
de Bilry-Birloque
desaparecer dentro

Adam, querido,
quiero ser sincera
como una vela
consumida (sin-cera)
y decirte a la cara
que te tengo cariño
pero no me pones
nada
nada
ada
dada
dubi
dubá


Analía J. Rimsey