"Espinete, ¿te vienes a la panadería de Chema?"
Don Pimpón, 1985


8/11/2026

LA FIESTA MONTAÑESA DE EVELYNE WILSON

El lunes por la mañana recibí un misterioso mensaje de texto anónimo que decía:

MINA PATUCO, ESTÁS INVITADA A LA FIESTA MONTAÑESA DE EVELYNE WILSON. NO PUEDES FALTAR. TRAE MAROMOS.

Y a continuación, la dirección de la fiesta en un pueblo llamado Tranca de Petanca en la provincia de Segovia.

Qué intriga, qué pereza, qué abrumador, qué apasionante, pensé, sin descartar que pudiera ser un asesino en serie. Por eso llamé sin pensarlo a mi amigo Frederick y le hice jurar que me acompañaría sin rechistar. Fred es el amigo más alto, friki y fuerte que conozco y además está como un queso, por qué no aprovecharme de la situación, aunque sea altamente maniático y me estuviera pidiendo datos sobre el evento todos los días de toda la semana, pese a jurarle que no los tenía y que solo se trataba de una misteriosa fiesta en la montaña, de alguien que no conocíamos, ¿qué más necesitaba saber?

Pasó a buscarme en su buga impoluto vestido como el Duque de Alba y oliendo a Old Spice brisa marina. “Wow chico, no tengo datos de la fiesta, pero sabemos que es en la montaña y que no es una montería”. “Ah, ¿sí? Los maniáticos somos también previsores” contestó pulsando un botón oculto en el maletero que abría un compartimento de madera de haya con varias prendas almidonadas. “La camiseta de Sugus de Suchard siempre ayuda a hacer amigos” y, como Birly Birloque, pasó de ser Pocholo a convertirse en el Notas del Gran Lebowski.

Fred llegando a la fiesta montado
en otro de los inventos ocultos en su coche

Llegamos a Tranca de Petanca al atardecer y alguien a quien no esperaba ni en sueños salió a recibirnos: Pili Grossa. ¿A ti también te han convocado? Le pregunté inocentemente. Pili soltó una carcajada que hizo que su sujetador se desabrochara, ya que sus pechos cambiaron de situación de golpe. “Puedes llamarme Evelyne” guiñó un ojo y entendí todo de pronto. Pili y los viejos acertijos que conducen a fiestas clandestinas…

Se aproximaron unas ocho personas a ritmo de reggae y vestidas de negro para disgusto de Fred, pues yo también iba de negro y él con una camiseta de un sugus de piña gigante sobre fondo rosa fosforito. Sin embargo, los simpáticos asistentes nos agasajaron con mojitos y agua de Valencia y nos diluimos en su jarana en pocos segundos. Ellos eran mi prima Jarcha, que había llegado en autostop recogida por Kimonos, otro invitado de Pili de origen griego al que acababa de abandonar su mujer; Kimberty y Tato, una divertida pareja de australiana y getafense afincados en Valdemoro; un georgiano servicial que nos rellenaba el bebercio sin pedírselo y su mujer Savana, que ya se encontraba durmiendo la mona; un japonés bailador de jotas y su mujer, llamada Estrella.

La fiesta era autentica alegría. Algunos lugareños trataban de colarse por las ventanas sin éxito, el amigo servicial nos rellenaba las copas y el resto no podíamos para de bailar y canturrear viejos temas del pasado. En un momento dado, Kimberly extrajo un pan redondo del horno y comenzó a pasarlo en volandas de uno a otro como si fuese un disco ardiente a ritmo de twist hasta que, sin querer, Tato tiró mal y con todas sus fuerzas hacia la ventana donde un vecino mirón de más de 80 castañas nos espiaba, recibiendo un bestial panazo abrasador en la cara. Llamamos a la ambulancia del pueblo, que era un carrito con un burro que lo acercó a un hospital de campaña para veraneantes que montaban todos los veranos en la plaza de toros.

Aquello nos provocó bajón y decidimos jugar a beso, atrevimiento, verdad. Evelyne confesó que era Pili Grossa. A Jarcha le tocó morrear al japonés delante de la novia, que le arreó un bolsazo y luego la pidió perdón. Tato se atrevió a hacer el pino en bolas. Kimonos confesó que trabajaba como profe de filosofía en la uni desde que veinte años atrás se colara en una clase haciéndose pasar por profesor, cuando ni siquiera había terminado la scuola secondaria. Kimberly confesó que a veces robaba vestidos caros en la sección de la tercera edad de El Corte Chino, y siguieron las perlas hasta que todos se durmieron como perros apaleados, excepto Pili o Eevelyne, Kimonos, Fred y yo. Entonces, Evelyne puso una mueca picaresca y sacó su mítico gong nepalí. “Pero Pili, que están ya todos durmiendo” le dije. “Son las siete, y de todos modos, puse dormidina en todas las bebidas, incluidas las nuestras, para que cuando caigamos dormidos no tengamos que aguantar las excentricidades del resto” respondió, haciendo un guiño y chascando la lengua como si se le hubiese pegado un tofe al paladar. Fred me envió un mensaje, pese a tenerle a mi lado, que decía “tengo miedo de lo que una mujer tan impresionante pueda hacer con un gong. PD: estas guapa incluso sin dormir”. A parte de sonrojarme, le expliqué en otro mensaje que Pili utilizaba el gong para convocar espíritus y pedir respuestas al más allá. Que un golpe de gong era un sí, y dos, no. Y que, aunque era ella quien daba al gong, lo hacía manejada por la fuerza del espíritu de turno. Vi en la cara de Fred que aquella sencilla explicación no le reconfortaba. 

Pili Grossa poseída por el espíritu
de Richard Channing, dándole al gong
Pili convocó a los espíritus y vimos como daba pequeños saltitos asegurando que había sido el espíritu de Richard Channing, uno de los personajes de Falcon Crest. Luego dijo “estás aquiiiiiiiii” y se tiró al suelo. Nos quedamos en silencio hasta que tomó un cucharón de madera y nos instó a hacerle preguntas. A punto de hacerle la primera, Kimonos se nos adelantó y comenzó a preguntar por su mujer o nueva exesposa. “¿Me sigue queriendo?” Dos golpes “¿Tengo posibilidades de volver con ella?” Dos golpes “¿Me sigue queriendo?” Dos golpes. “¿Alguna vez me quiso?” Dos golpes. “¿Al principio al menos me quería?” Dos golpes. Kimonos hacía pucheros a cada respuesta mientras Pili aseguraba que una fuerza superior de la familia Channing manejaba el músculo de su brazo curtido en aquagym. Pero ahí seguía el griego, hasta que Pili se hartó muchísimo, le dio dos toquecitos de gong en su propia cabeza griega, y le dijo que el espíritu de Richard Channing le estaba diciendo al oído que no se admitían más preguntas sobre su exmujer y que se olvidase de ella, que probablemente ya estaba con otro. Todos estábamos agotados, pero Fred me dijo si le acompañaba a la churrería, solo por combatir a la dormidina, porque es bastante competitivo, y así lo hice. Me confesó que lo había pasado mejor que nunca en su vida aunque desde un punto de vista científico todo aquello del gong, las energías y los espíritus, incluso lo de beso , atrevimiento, verdad, era del todo imposible. Yo me reí con la boca llena de chocolate y una porra a medio masticar. Definitivamente no se enteraba de nada, pero estaba como un queso.

12 comentarios:

  1. Mi familia tiene ganado en Tranca de Petanca y puedo corrobirar que en ocasiones tienen lugar fiestas en una casa de la montaña, y que todo termina a golpe de gong. En una ocasión ofrecí una de las vacas de mi primo Bosco a cambio de estar allí, pero me contestaron que solo podían acudir personas nacidas en una capital de provincia. Les dije si valía con haber nacido en Cartagena, pero me dijeron que la capital de murcia era Murcia City. Alegué desde fuera, reconozco quealgo desesperado, que Tranca de Petanca era la ruralidad, y que todos teníamos derecho a acudir a fiestas en la montaña. Una mano salió por un hueco que se abrió en la puerta y me abofeteó la cara mientras alguien desde dentro me decía que ya estaba tardando yo en hacer mi propia fiesta. Denuncié aquella crueldad a la Cuardia civil, y volvieron a abofetearme por imbécil. Mi cara volvió a ser la misma unas horas más tarde, pero mi honor se ha resentido. Además, sigo siendo bizco, también. Con esperanzas de que alguien me invite a un sarao, se despide Paquito Lai

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  2. Estoy suscrita a un boletín sobre suelo pélvico y al final de cada ejercicio recomendado, como asir el lápiz de labios con la fuerza de mi lugar recóndito, aparece un link a este blog maldito en el que cosas tan estúpidas como una fiesta montañesa tienen lugar. Nadie va a creerse la parte del pan ardiente abofeteando la cara de un vecino curiosón. Me niego a admitir que el mundo pueda llegar a ser tan cruel, al igual que la idea de que un simple ingeniero lleve un compartimento en el maletero de su coche solo para adaptar mejor los atuendos a su vida social. ¿Quiénes creéis que sois? ¿James Bond? ¿Pablo Piqueras? ¿Vais a decirme ahora que Cher no se ha retocado?
    Eva Ginna

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  3. Soy Kepa Satronko, un tipo de la ría de Bilbao que quisiera cartearse con gente original. No hablo euskera, si buscáis practicar lenguas analógicas. Abstenerse amantes de los videojuegos

    Kepa Satronko
    Avenguchi del Kalparsoro 43
    La Ría de Bilbo Bolsón

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  4. Mi gata llevaba días sin comer y sospeché que las fiestas montañesas, tan de moda en estos días, tenían algo que ver. Decidí dar un paseo para observar los acontecimientos de la casa montañesa de mi pueblo, alquilada constantemente para estos eventos, y que tienen a mi gata en este estado de desgana, y encontré a tres amigos de la mili bailando a Bisbal frente a varios muñecos de peluche, como si quisieran compensar de esa manera la falta de asistentes a su convocatoria. Ciertas visiones crean desgana profunda y desde que yo lo he visto, estoy como la gata. Ni como ni c***.
    Inés Treñida

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  5. Conozco a Frederick, menudo person. Un verano se ofreció a cuidar de mi vivienda cuando estaba de vacaciones y en realidad solo quería controlar que los cajones de toda la casa quedaran bien cerrados. Luego me llevó en barco y la verdad no tengo queja. Tenía muchos inventos, como la bandurria con apoyatercios para tocar y beber sin interrupciones. Lo recordaré como un maniático adorable
    Mapi Nocha

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    1. Mapi Nocha, look who is talking ahora! Yes, I cerré todos, porque somebody tenía que salvar esa casa por si venia Raymon a saludar que en realidad es un espía de mis parents. Ya te enseñare mi proxima invento, es pure genius, es la porra-o-matic 3000. El barco fue el mejor día de tu summer, funciona con remos al reves, hiciste mas ejercicio que en pilates detras de Ines treñida. 

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  6. En una ocasión mi tía abuela nos compró una mona de pascua, y pensamos que realmente sería un animal, un simio femenino. Al ver aquel bollo redondo y medio seco, mis hermanas y yo nos cogimos una rabieta que nuestra tía nunca pudo olvidar. Teníamos solo 19 añitos, pero parece que la dejamos tocada para siempre, ya que se murió a los quince días. Con esto solo quiero decir que tengo pollo en el horno y canas en la caja de los tesoros.
    Monica Nossa

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  7. Hace siglos co seguí una beca en Stanford. Mis padres me felicitaron y reunieron grandes sumas de pesetas para que pudiera sobrevivir allí como cualquier pijete acomodado. Al verme con ese fajo cosido al forro de mis pantalones, en el aeropuerto, al despedirme de ellos, me cogí un taxi a Avenida de América y de allí un bus a Sallamanca, donde me di la vida padre como cualquier estudiante sin realmente estar estudiando nada. Cuando se me acabó la pasta, me busqué un trabajo como bedel en la facultad de Derecho y ahí siho, veinte años después, mientras mis padres y mi familia piensan que vivo en Vermont el gran sueño americano. Con esto solo quiero decir que la hisyoria de Kimonos no tiene por qué ser la más original de la tierra, que a los demás nos pasan cosas como esta y como que uno pierda la virginidad con la barra del carricoche del helado. No hagan preguntas, por favor.
    Antón Gazo

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  8. Mina Patuco: podeis el tal Fred y tú buscaos un hotel? Todo en este blog es pura carnaza!!
    Oscar Nicero

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  9. En una fiesta montañesa se nos ocurrió asar oreja de cerdo al calor de las brasas. Todo iba bien hasta que a Toño Limones se le ocurrió echar un chorraco de gasolina para que aquello tirara mejor. El pobre cerdo se achicharró vivo cuando en realidad solo queríamos disfrutar de la famosa oreja de cerdo de Sotillo de Socuéllamos. Al ser gelatinosa la oreja no causa dolor al fuego pero el resto ya trae peores consecuencias. Intentamos apagar al cochino pero echó a correr y se fundió en el horizonte hasta desaparecer en medio de una implosión brutal.
    Anona Dada

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    1. Soy Menchu Rasco, y este suceso me interesa. Los cerdos que arden por accidente e implosionan tienden a producir, en lugar de cenizas, bolsitas con torrezno negro al estilo del torrezno negro que se produce en Pliplanga de la Cava Rota en la provincia de Calatrava, y morro calcinado caramelizado con la hoja receptora que acoge tal parte al caer. Os prohibo volver a hacerle algo así a cualquier animal, ya que soy agente forastera y os meto un puro q os cagáis, pero si me pasas un par de bolsicas de morro o torrezno negro, me callo como una geisha.
      Menchu

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  10. Fred here. Ay mi corason Mina! I knew she was special from the very first moment we coincided in the surrealist books section of the Moratabronx library and then we shared tamales. Que fieshta mas loco haha y el gong misterioso de Pyli casi mata al griego, Kalispera! Acabo de inventar algo moi chulo, el porra-matic 3000 que yo diseno en mi garage mientras pensando en ti porque cuando nosotros comimos los porros al amanecer, con el azucar glass en tu cara y el chocolate en mi nariz tuve una revelacion cientifica. Queiro que todo el mundo disfrute como yo lo hice esa manana despues de noche loca. La maquina funciona asi: yo pongo la masa en tubo grande, tu tienes que poner la mano en sensor de izqquierda, yo pongo la mia en sensor mano derecha y cuando metes sugus por el hueco arriba y giras la manivela mucho veces los dos sensores se activan juntos sale luz morada y sale porra con azucar glass. La voy a instalar en lo alto del cerro de tranca de petanca para que esto noche durante el eclipse las parejas hagan muchos porras y puedo impresionar a Mina.

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