"Espinete, ¿te vienes a la panadería de Chema?"
Don Pimpón, 1985


5/05/2015

NOTICIA DE ACTUALIDAD ALGO CURSI

Ayer una mujer llena de callos se dejó en la clínica podológica la revista "Cu-cú", de origen francés. Os transcribo una noticia que me alegró el día, aunque no acabo de tragármelo, por lo inverosímil de su contenido:

Noticia de actualidad
Una mujer mayor de 29 años encuentra trabajo y pareja estable en Barcelona.

A.M., muy conocida en la calle donde vivía y por sus familiares más allegados, tenía un trabajo detestable y parejas cambiantes y con el "mal del compromiso", hasta que el mes pasado decidió irse a vivir a la Ciudad Condal. Avisó a sus caseros de que dejaba su piso en la capital y se deshizo de sus dos únicas pertenencias: un órgano Casio gigantesco y la película Rain Man.
A.M., en una levitación espontánea
de paseo por el campo

Lo increíble de su historia no fue encontrar una vivienda hecha a medida y con terraza por un precio razonable, ni siquiera un trabajo, sino dar con un tipo mayor de 30 años totalmente normal que recuerda su nombre y le reconoce a la cara que se muere por sus huesos. "Estoy que no me lo creo" declaró A.M., castaña de nacimiento, "ni el Rúben, ni el Mario, ni el Míguel hubieran sabido decir de qué color tengo el pelo". Además, asegura que de vez en cuando, dada la alegría, levita cuando anda por la calle.

Después de leer esta historia surrealista, bajé la vista y encontré la sección de "cartas al director", donde figuraba la siguiente perla:

Estimado Moisés (la directora de la revista se llama Tania Puente, por lo que no entiendo lo de Moisés): llevo varios años buscando el origen etimológico y también el lógico del nombre DÁMASO. No he oído cosa más tonta que ese nombre. Atte, Ciriaco Herranz.

4/09/2015

CARTELERA CULTURAL: Alfreda, una persona grandilocuente

Título: Alfreda, una persona grandilocuente
Género: pedante
Director: Un concursante de Operación Triunfo del 2002  que no quiere desvelar su identidad. O lo que es lo mismo: anónimo.
Duración: Misa y media
Actores: Mily NIeto, Millán Salcedo, Ramón María del Valle Inclán (no el escritor, si no otro).
Actores secundarios: Jordi hurtado y José Coronado

Alfreda, la mujer de un cerrajero, lleva una vida estresada entre su trabajo en una ferretería, los horarios de su marido, y la música de acordeón de una señora que toca debajo de su casa a todas horas.

Un día, por accidente, a Alfreda se le cae una maceta de la ventana y la acordeonista gaditana fallece al instante. Alfreda se lleva un gran disgusto, a pesar de que por otro lado, supone un alivio. Ante el temor de que le acusen de asesinato con premeditación, y habiendo odiado su nombre de toda la vida, Alfreda hace un hatillo con una sábana de franela y un selfiestick y se marcha a vivir a Soria. Allí comienza una nueva vida como mujer soltera, atractiva, que no sabe nada de productos de ferretería, y bajo el seductor nombre de Marianela.
Durante casi toda la película la nueva Alfreda se reinventa y vive feliz sirviendo tés en un café del centro durante las mañanas y participando en tertulias culturales por las tardes, donde utiliza lenguajes pedantes y grandilocuentes con los que nunca antes se había atrevido. Los problemas comienzan cuando su nueva amiga soriana le cotillea el DNI en un despiste y descubre que el nombre Alfreda existe, y que le corresponde a la pedante de su amiga. No tarda en encontrar al marido cerrajero ni en enterarse del asesinato que Marianela lleva a cuestas.

El Cerrajero en el momento
de caerle la maceta, cuando aún
no es muy consciente de que
el pobre ha muerto
La película llega a su clímax cuando el marido le ruega que vuelva de rodillas, gritando su nombre desde debajo de su ventana, y mostrándole un papel del juez en el que se sentencia que la maceta cayó por accidente y que no irá a prisión.  Entonces Alfreda, con su nuevo lenguaje grandilocuente, le contesta a gritos: “¡no tengo intención alguna, querido cónyuge, de volver a tu lado a pesar de que me hayan declarado inocente!” y añade “¡olvídate de Alfreda, porque esta que te habla desde lo alto es Marianela, como la de Galdós!”. Entonces, en un descuido, Alfreda le da un codazo a una maceta llena de piedras de río y el cerrajero muere en el acto.

Crítica:
“Es una película alegre y atroz al mismo tiempo, simplona y grandilocuente, como su propio nombre indica”  Leticia Sabater.

“Una pedantería del siglo XXI”  The Villaverde Post.

“El gran milagro de la película es que hayan conseguido que los personajes no se rían al decir el nombre de la protagonista: Alfreda” Kati Muñoz, Diario Espejito Espejito

“Antes me como un churrasco con veneno que tragarme de nuevo las escenas de la pedante Marianela en las tertulias de la sobremesa soriana.Eso lleva más de la mitad de la película.” Quino Fénix


2/26/2015

CARTELERA CULTURAL: Amistad y podología

Recientemente escribí un relato basado en un acontecimiento de mi vida. Unos productores sin un duro realizaron un corto, y aquí os dejo la reseña:

Título: Amistad y podología (inspirada en Amor y Pedagogía, de Unamuno)
Género: Drama intelectual con olor a pies
Duración: corto de tan sólo 95 minutos.
Director: Criança Delgado
Actores: Katia Escobedo, Miasma Traspiés, Acatúm Tulara. Con la colaboración especial de Jordi Hurtado haciendo de conductor de grúa.
Crítica: asegurada

Adela Malón en los brazos de 
un portero de finca que la rescata 
de la grúa, en la segunda parte del 
film, que se estrenará en el año 2019.
En una mañana de abril Katia, estetiSIÉN de pies, descubre bajo la lluvia, fuera del local, a una mujer bajo un paraguas. Adela Malón se presenta y le dice “no soy Mary Poppins, ¿puedes abrirme? “ y añade “busco empleo”. Katia se aparta mientras Adela accede al local sin esperar respuesta y sacude el paraguas y su propio cuerpo hasta dejar las paredes y a la propia Katia como una sopa. Se puede leer en el rostro de las protagonistas un diálogo de miradas tal que así: “no sabes dónde te estás metiendo”, “lo sé, este lugar es un antro”, “lo peor no es eso, sino los quesos de los vecinos del barrio”, “no importa, necesito perras”, “allá tú, sólo te lo advierto, soy escritora y mírame”, “por favor, dirijámonos la palabra ya, no soporto los diálogos telepáticos”, “ok, tienes unos ojos preciosos”. Katia mira hacia la puerta y descubre una silueta conocida, entonces, le ruega a Adela: “están a punto de entrar los pies más asquerosos de todo el barrio. ¡Huye!” Pero Adela se adelanta, le quita el abrigo de peluche a la clienta, los botines, y procede a serrarle los callos. A partir de ese momento, Adela inunda de alegría y psicodelia el negocio. Come lonchas de pavo a horas tempranas, silba incesantemente canciones de Jethro Tull, da palique a los clientes más insoportables, despedaza a los concursantes de MasterChef y llora súbitamente en momentos felices. 
Tres días más tarde de embaucar a sus compañeras, el aire podrido de la avería de una alcantarilla próxima le recuerda a Adela que debe irse “esto no era para mí. Soy ingeniero de teleco.” Sus compañeras, la mayoría doctoradas en Estados Unidos, entienden enseguida. La frase última desgarra las emociones: “No te olvides esto” le dice Katia entregándole el paraguas de cerdos rockeros con el que llegó. Adela se aleja, abre el paraguas, y este se engancha a una grúa por accidente, quedando la protagonista colgada y pataleando con un vestido muy corto, a más de 6 metros de altura. 

12/09/2014

CARTELERA CULTURAL: PICNIC POR HUEVOS

Título: Picnic por huevos
Género: Thriller apoteósico sobre la pubertad
Duración: 6 horas de tiempo real, hasta que se hace de noche
Director: Pepe de Sevilla (basado en sus vivencias veraniles)
Actores: Wilhem Aronso, Gemeliers, Charlot Marrinée, Aran Zazú, Ana Meg, Mary A. Scan, Clarissa M. Scan, Amelia Abril, White Grajeas, Mary A. Grajeas, Rebel Mira, Juano Rerro, Pat Lowel, Mary A. Montes, Hanna Montes. Creo que no falta nadie.
Actores secundarios: Georgee Moto, Pepe de Sevilla, Tony Courtis JR, Rebecca.

Un grupo de quinceañeros que veranean en Tigretón de la Rivera  decide montar una pandilla en el año 1994, inspirados por Verano Azul. Las chicas son pocas y con un pavo exagerado, los chicos son numerosos y su única diversión, aparte de interpretar canciones de Metallica y Gun’s’n’Roses en la guitarra y quejarse de la vida en general, es hablar una y otra vez de los golpes humorísticos de la película La Vida de Brian. 
Wilhem a día de hoy,
en su trabajo como pintor
de brocha gorda
En este confuso contexto, las chicas son invitadas a un picnic en casa de la tía abuela de Wilhem, uno de los chicos, que además, está plagado de pecas. Mientras todos beben ponche sentados a la fresca de la piscina, Wilhem, preocupado por el poco interés que muestran las mozas sobre las finezas del film de los Monty Python, se acerca y se acuclilla frente a ellas con su mejor intención. Lo que ocurre a partir de entonces es lo que convierte este film en un thriler psicológico. La cámara toma el puesto de los ojos de cada una de las chicas, quienes simulan no ver nada de lo que tienen ante sí: maracas y chistorra venezolana, en una cantidad que hasta ahora no era ni imaginada por ellas. Wilhem, muy seguro de sí mismo, se esfuerza por hacerles entender dónde está la gracia de cada uno de los chistes. Sin embargo ellas, con la tensión descompensada, tratan de que no se note el estado de estupefacción y sopor ante la panorámica que se les presenta, y fingen asentir cuando en realidad querrían decir “aparta eso de mi vista”, “ponte una redecilla en el bañador”, o “¿quieres cita en la depilación?

Muy angustiosa y frustrante, esta película alarga el momento de angustia máxima hasta que al fin, se hace de noche y la visión feroz del package al fresco se difumina en la oscuridad. 

La clave de la película radica en la frase de uno de los chicos de la pandilla, Gemeliers I, quien le dice a su gemelo antes de saber si las chicas se animarán a venir o no al picnic: "tienen que venir POR HUEVOS". Esta frase cubre de tintes premonitorios lo que está a punto de pasar. 

8/27/2014

CARTELERA CULTURAL- ENCERRADA

Título: ENCERRADA
Género: Thriller pasivo de acción final
Duración: 62 minutos + 14 minutos previos de introducción (monólogo del director Delfín González sobre sus recuerdos en el dentista)
Director: Delfín González y Tee Burón
Actores: Cameron Perez, Justicia Dominguez, Fanny Nieto
Actores secundarios: Peret, Jordi Hurtado

El nuevo thriller oficinesco que está conquistando las pantallas de todo el mundo y parte de Portugal.
Ron Parker, compañero de la oficina que se pinta los labios
con saña y a veces anda a cuatro patas, y del que sin
embargo, nunca nadie sospechó nada raro
Caléndula, una mujer de nombre un tanto inverosímil, pero que al fin y al cabo había llevado una vida normal, comienza a comportarse de forma diferente en la oficina: cierra la puerta de su despacho silenciosamente cuando nadie lo percibe y se desapunta de los desayunos con las compañeras en la cocina de la planta 3. El resto del personal está preocupado, e irrumpen repentinamente en su oficina cada dos por tres, fingiendo que se les han acabado las grapas o preguntándole si tiene un Alka-seltzer para cotillear. Pero no hay nada anodino: Caléndula trabaja frente a su pantalla, responde llamadas, e incluso se muestra relajada como nunca. Lindsey, la secretaria italiana, llega a cotillear su whatsapp, pero para su sorpresa  la vida de Caléndula es la de siempre: mensajes apasionados con su novio, broncas habituales con su hermano, fotos de su panadero y  quedadas con su amiga de la facultad. La oficina entera se revoluciona, no saben por qué trabaja tanto encerrada, por qué  ya no sale a desayunar… ¡y sin embargo sigue tan encantadora como siempre!

El desgarrador final muestra a toda una oficina dedicada a los suministros sanitarios, acorralando a Susie (que es como llaman cariñosamente a Caléndula) en el parking del edificio y preguntándole a coro: ¡Queremos saber  por qué cierras la puerta de tu despacho y ya no desayunas con nosotros, y sin embargo parece que todo está normal! Se aproximan con las manos en garra y Susie, que se ve desbordada, saca un botecito de vinagre que lleva de casualidad en el bolso, y lo rocía sobre las caras de sus acosadores, huyendo mientras grita “simplemente, ahora desayuno en casaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”. La “a” final se extiende hasta los créditos, donde el espectador entra en la duda de si Susie o Caléndula ha podido caerse en una alcantarilla, pozo, o grieta urbana, y deseando una segunda parte cuanto antes.

4/28/2014

Poema de los eventos oficiniles

Amaranta es una mujer sensible e insegura, pero trabaja en una gran compañía. Además, se hace las cejas en la clínica de estética y arreglo de pies. Anoche se dejó su agenda de la oficina, y encontré, entre sus páginas, sensibles poemas oficiniles, como el siguiente que os doy a conocer. Por favor, máxima discreción: 


Cu-cú
¿quién es?
Soy el invitado a un evento
soy ese tipo con secretaria
o secretario
o qué se yo…

¿Viene acompañado?
Para nada.
Sólo traigo unas tragaderas
grandes como lomos de cerdo
y ganas de zamparme el cóctel
sin olvidarme de pronunciar la c intercalada
porque así suena más chic
o más pedante,
según se mire

Escuche, hay muchos más invitados
todos igual de sosos
y con las tragaderas del mismo tamaño
con el mismo hambre

Pero yo soy un tipo trajeado
con un rol importante
para mis subordinados
juego a encestar huesitos de aceituna
en la boquita de la rana

Ring Ring
¿Quién es esta vez?
¿Viene usted también al evento?
No, yo soy más de meeting
o de taller
¿Su nombre?
Donald Sutherland
¡Caray!
¿Qué pasa? ¿Sabe quién soy? (sonrisa ególatra)
¡Claro! El sobrino nieto de mi portera
se llama igual


Dedicado a Irma soriano

3/04/2014

El flashback de media hora en casa de Ally Cornwell

El domingo me llamó A.C., una vieja compañera de juergas pre- universitarias, universitarias, postuniversitarias, y más allá de eso.
-Mina, querida, tienes que venir a casa y conocer a mis churumbeles. Son de ricas… Estará China Town.
Como bien aparece en la novela de Gavilán Palomo (que podéis solicitar gratuitamente en formato PDF pinchando aquí mismo), China es otra de esas amigas con las que todo eran aventuras nocturnas, salidas con los tunos, ponches con alcohol y persecución indiscriminada de tipos característicos (con pelo largo, y/o buen cuerpo, y/o pendiente, o ya en cierto estado cualquiera que se prestase).
La verdad es que trabajar cuidando a los dos niños robóticos entre semana me produce una cierta alergia hacia los críos el resto del tiempo. Aún no conocía a los críos de A.C, ni a los de China Town, pero al llegar allí quedé muy impactada. Gritos, cantajuegos, olor a cacotas… Parecía mentira que fuesen las mismas colgadas que en las fiestas de Serranejo de Parraolín se montaban en el Dos Caballos del pescadero borracho y se dejaban llevar a casa azuzando al hombrecillo con un látigo y asegurando que, puesto que eran “dos caballos”, irían más rápido. Las mismas que participaban en los concursos nocturnos de “baile de la Macarena sobre buey cabreado”. Las mismas que conocían los oficios y profesiones más rudimentarios a base de haberse codeado con estos profesionales, siempre mayores de 50 años, en un estado etílico importante. Las mismas que bailaban a gatas el tractor amarillo en el pajar de Apolonio; las mismas que se volvían locas por corear al grupo de rock folclórico “los Estrenos”…
Pimpollín es el muñequito sin el que Nina,
la hija pequeña de Ally, se niega a comer
En fin, eran ellas quienes ahora iban de dulzainas con cuatro criaturas muy monas, de menos de 90 cm cada una, hablando de lactancia materna, partos y cesáreas, como si todo lo demás no hubiese ocurrido nunca. Me plantaros a los críos encima varias veces, y hasta cambié pañales. Los maridos se habían vuelto dulces como ellas, yo me puse a rezar para que alguna quisiese retirarse para dar la toma de las 7 y dejáramos esa farsa… pero todos insistían en continuar la velada. A las 8, después de los baños y los potitos, ocurrió el milagro: los críos se durmieron.
Momento en que Ally cantaba una
 canción de Rafaella Carrá en el salón 
A.C. (Ally Cornwell) se hizo una cola de caballo y sacó comida basura y unas cervezas. Su marido, como adiestrado, hizo un calimocho de Don Simón profesional y se quitó la camisa, dejando ver una camiseta de Extremo’97 que llevaba debajo. China Town se quitó las lentillas y se puso unas gafas vintage y se pintó un lunar como el de Concha Velasco. Su marido la palmeó el trasero y empezó a silbar estilo bakalao. La luz se atenuó y comenzó asonar “Laura no está”, de Neck. Y de ahí a la perdición. Diversión, risas, bebida… Hasta que uno de los críos se despertó a las 8,30. Entonces recogimos y nos fuimos a casa sin pensarlo más.

No sé qué fue más surrealista de todo. Los críos. La discoteca de media hora. O el lunar de China Town rodando por el ascensor a la salida.