
Queridos lectores y superfans de Gavilán,
no acepto reprimendas por haber descuidado este blog, ¡simplemente me raptaron!
El pasado mes, cuando volvía de comprar cuarto de lomo fingiendo, con unos tacones Paco's colosales, que era pariente de Sarah Jessica Parker, un Seat Panda paró a mi lado como si algo le interesase.
Tardaron sólo medio segundo en meterme en el coche y vendarme los ojos, algo que no me privó de comprobar que la tapicería estaba forrada con mantillas odiosas probablemente de colores muy poco trendies. Noté cómo me ponían ropas sobre mi vestido de mercadillo medieval, como si tuviera que abrigarme, y tiraron mis Paco's por la ventana.
Al bajar del coche, quince horas más tarde, me condujeron a algún lugar con cientos de escaleras, una detrás de otra, metálicas, y sentía cómo me rodeaban muchas personas hablando francés. Al fin, alguien me destapó los ojos, y me encontré con los Champs Elysées enfrente, subida a la mismísima Tour Eiffel, y lo más importante: vestida con el gusto de Britney Spears y Belén Esteban juntas. Traté de taparme y grité, ante los ojos impresionados de cientos de franceses y otros turistas elegantes.
Entonces la ví huír corriendo, con una coleta canosa y un perfil de pájara, muy satisfecha de sí misma.
Era Loreto Tinoco, alias Gavilán Palomo, aquella mujer que en su día nos anduvo persiguiendo en un campamento juvenil al que se apuntó siendo ya más que cincuentona. Imagino que nos ha encontrado, y temo que al comprobar que ahora soy una escritora de renombre a su costa, las venganzas continúen.
Esto ocurrió el 1 de septiembre, sin dinero, y vestida de aquel modo, ayer llegué a Madrid, después de cuarenta días vagando por las carreteras fgansesas y espagnolas. Gracias a que mi amiga Gosío me dio cobijo en Montpellier y pude trabajar unos días para pagarme un traje de Mango y un billete de autobús, estoy aquí. Pero la aventura de la vuelta, os la contaré por partes.
En la foto: Mina Patuco descubre dónde está y cómo va vestida, en la Torre Eiffel de París.




