Título: ENCERRADA
Género: Thriller pasivo de acción final
Duración: 62 minutos + 14 minutos previos de introducción (monólogo del director Delfín González sobre sus recuerdos en el dentista)
Director: Delfín González y Tee Burón
Actores: Cameron Perez, Justicia Dominguez, Fanny Nieto
Actores secundarios: Peret, Jordi Hurtado
El nuevo thriller oficinesco que está conquistando las
pantallas de todo el mundo y parte de Portugal.
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Ron Parker, compañero de la oficina que se pinta los labios con saña y a veces anda a cuatro patas, y del que sin embargo, nunca nadie sospechó nada raro |
Caléndula, una mujer de nombre un tanto inverosímil, pero
que al fin y al cabo había llevado una vida normal, comienza a comportarse de
forma diferente en la oficina: cierra la puerta de su despacho silenciosamente
cuando nadie lo percibe y se desapunta de los desayunos con las compañeras en
la cocina de la planta 3. El resto del personal está preocupado, e irrumpen
repentinamente en su oficina cada dos por tres, fingiendo que se les han acabado
las grapas o preguntándole si tiene un Alka-seltzer para cotillear. Pero no hay
nada anodino: Caléndula trabaja frente a su pantalla, responde llamadas, e
incluso se muestra relajada como nunca. Lindsey, la secretaria italiana, llega
a cotillear su whatsapp, pero para su sorpresa
la vida de Caléndula es la de siempre: mensajes apasionados con su
novio, broncas habituales con su hermano, fotos de su panadero y quedadas con su amiga de la facultad. La
oficina entera se revoluciona, no saben por qué trabaja tanto encerrada, por
qué ya no sale a desayunar… ¡y sin
embargo sigue tan encantadora como siempre!
El desgarrador final muestra a toda una oficina dedicada a los
suministros sanitarios, acorralando a Susie (que es como llaman cariñosamente a
Caléndula) en el parking del edificio y preguntándole a coro: ¡Queremos
saber por qué cierras la puerta de tu
despacho y ya no desayunas con nosotros, y sin embargo parece que todo está
normal! Se aproximan con las manos en garra y Susie, que se ve desbordada, saca
un botecito de vinagre que lleva de casualidad en el bolso, y lo rocía sobre
las caras de sus acosadores, huyendo mientras grita “simplemente, ahora
desayuno en casaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”. La “a” final se extiende
hasta los créditos, donde el espectador entra en la duda de si Susie o
Caléndula ha podido caerse en una alcantarilla, pozo, o grieta urbana, y deseando
una segunda parte cuanto antes.